Por favor, sea breve: del microrrelato a twitter


El microrrelato le ganó al microblogging pues data de la segunda mitad del siglo XX y sus autores más famosos ni siquiera se imaginaron que algún día llegaría twitter donde cada día se publican miles de microrrelatos.

Es un género literario, con una estructura simple pero no por ello carente de profundidad. Todo lo contrario. “El contexto en que se desarrolla y consolida el microrrelato, que abarcaría las tres últimas décadas del siglo pasado y la primera de éste, parece estar dominado por la nueva episteme posmoderna” (Bustamante, 2011).

He aquí algunos ejemplos de los microcuentos más famosos…

1-    “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” (El dinosaurio, Augusto Monterroso)

2-     “Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello” (Gabriel Jiménez Eman)

3-     “¿Olvida usted algo? – ¡Ojalá!” (El emigrante, Luis Felipe Lomeli)

4-    “Le deseó. Lo tuvo. Mierda.” (Margaret Atwood)

5-    “Hoy me siento bien, un Balzac: estoy terminando esta línea” (Augusto Monterroso)

6-     Cuando dijo <sí> tendida en el pasto, descubrió que soñaba, pero era demasiado tarde (El sueño de una virgen, Tomás Arauz)

7-    “El último hombre de la Tierra se sentó solo en una habitación. Alguien llamó a la puerta.” (Fredric Brown)

8-  Hay novelas que aun sin ser largas no logran comenzar de verdad hasta la página 50 o la 60. A algunas vidas les sucede lo mismo. Por eso no me he matado antes, señor juez (Carta del enamorado, Juan José Millás).

9-    No se enamoró de ella, sino de su sombra. La iba a visitar al alba, cuando su amada era más larga (ALEJANDRO JODOROWSKY)

10-    – Te devoraré -dijo la pantera.

-Peor para ti -dijo la espada. (Amenazas, William Ospina)

10- “Y después de hacer todo lo que hacen se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.” (Julio Cortázar)

11- La oveja negra – Augusto Monterroso

En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada. Un    siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque. Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

12- Un sueño – Jorge Luis Borges

En un desierto lugar del Irán hay una no muy alta torre de piedra, sin puerta ni ventana. En la única habitación (cuyo piso es de tierra y que tiene la forma de círculo) hay una mesa de maderas y un banco. En esa celda circular, un hombre que se parece a mi escribe en caracteres que no comprendo un largo poema sobre un hombre que en otra celda circular escribe un poema sobre un hombre que en otra celda circular…El proceso no tiene fin y nadie podrá leer lo que los prisioneros escriben.

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