El periodismo preventivo: ¿es posible luchar contra los riesgos que engendra la propia sociedad?


En el curso actual de Periodismo en Situación de Conflicto, Preventivo y de Frontera, en la Universidad Bolivariana de Venezuela, se pretende formar a los estudiantes en la prevención de las crisis y conflictos que, irónicamente la misma sociedad genera, impulsa, provoca.

Partimos entonces de los conceptos de “riesgo” y “amenaza”, típicos de la sociedad global y de la modernidad. Según el sociólogo Ulrich Beck, se identifican tres tipos de amenazas globales: destrucción ecológica; pobreza; armas de destrucción masiva NBC (nucleares, biológicas, químicas), con la amenaza constante de guerras. Y ahora se suma la era tecnológica.

Beck dice: “La sociedad moderna se ha convertido en una sociedad de riesgo, ya que cada vez se debate más vivamente sobre los riesgos que ella misma engendra con el fin de dominarlos y evitarlos”.

Sobre el papel de los medios, Beck agrega que “(…) la situación actual es resultado de la histeria y de las políticas del miedo que los medios de comunicación de masas inflaman y atizan constantemente”. Los símbolos culturales que engendra la sociedad  se escenifican, dice Beck, en los medios de comunicación de masas, “donde puede descargarse la mala conciencia acumulada de los actores y de los consumidores de la sociedad industrial”.

Entonces la sociedad genera los riesgos, incluso los calcula para poder seguir viviendo con ellos y los medios son partícipes de eso.

Es el caso de la llamada “comida chatarra”. Millones de personas, especialmente niños, son adictos a los lugares donde la ofrecen. A la larga se han convertido en obesos con peligros inminentes de otras enfermedades conexas. Pero la comida chatarra no desaparece y esa industria se fortalece cada vez más, amparada pr unas instituciones que entonces generan un seguro de vida para cubrir los males de la humanidad y que sigan comiendo comida chatarra.

Otro ejemplo es la destrucción de la capa de ozono y todo el conflicto ambiental que eso ha traído; los llamados “automercados de salud” en Venezuela, por ejemplo, que han  sustituido ya casi completamente las otroras farmacias (o droguerías), y donde venden una diversidad de medicinas “naturistas” (se adquieren sin récipe médico) que aparentemente sirven para combatir la gordura, las arrugas, la caída del pelo, o enfermedades que sólo existen en los laboratorios, creando mitos que generalmente afectan especialmente a la mujer y a la infancia. El rol de los medios de comunicación, que debe ser la prevención, ha estado lejos de eso aunque es un clamor mundial que el periodismo se sensibilice y al fin cumpla su rol mediador.

Las guerras y los conflictos políticos; las  crisis de los estados y las instituciones; las hambrunas; las enfermedades, epidemias y pandemias; las catástrofes generadas por el cambio climático; el desempleo; las drogas; la imposición de un prototipo de mujer u hombre que genera ansiedad y la búsqueda afanosa del “fitness” el “botox”, los implantes mamarios o de glúteos, prácticas que le han ocasionado la muerte a más de uno (o una). La sociedad de riesgo global genera todo eso y luego quiere frenarlo, combatirlo, pero no desaparecerlo y, a veces mejor es mantenerlo oculto.

Beck recomienda que los medios de comunicación se conviertan en foros de debate y que se visibilicen los movimientos sociales que presionan a la sociedad industrial, a las instituciones, a los partidos políticos: “en todas las cuestiones centrales para la sociedad, siempre deben combinarse voces disidentes, expertos alternativos, variedad interdisciplinaria y, no en último término, alternativas a desarrollar sistemáticamente”

Es el rol que debemos debatir en las aulas porque, a fin de cuentas, ¿para qué es el periodismo si no cumple esa función social, preventiva, básicamente de paz?

Lectura recomendada:

EL_PERIODISMO_PREVENTIVO[1]oporto (1)

 

Anuncios

Un comentario sobre “El periodismo preventivo: ¿es posible luchar contra los riesgos que engendra la propia sociedad?

  1. […] En México se ha desatado una guerra contra el periodismo comunitario, local, alternativo y con ello un fenómeno inédito: el desplazamiento interno de periodistas que huyen hacia Ciudad de México para protegerse, para resguardar su vida y la de sus familias de los ataques de gobernadores, alcaldes y policías. Así hizo Rubén Espinosa y hasta la capital mexicana lo persiguió la muerte. Es decir, antes era el narcotráfico el que perseguía o mataba periodistas, ahora es el propio Estado el que está haciendo ese trabajo. Siempre he creído que el asesinato de periodistas es también un crimen contra la verdad, contra los hechos deliberadamente ocultados. Nuestro deber es visibilizar esos hechos. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s