Las zapatillas de Simón


¿Tu cédula está como mi suegra? ¿Arrugada, torcida y escarapelada? ¡Yo te la reparo en un santiamén…! El hombre que dice eso va con un carrito a motor y un micrófono por todo el boulevard. La gente ríe. Estamos haciendo la cola para comprar helados en el Coppelia. Nadie habla de la crisis ni del dólar ni de la escasez, ni mucho menos de la huelga de hambre de Leopoldo López…¿Quién? ¿Leopoldo qué? coppelia  ¿La mujer de quién? La cola es larga pero ¿qué importa?. Al fin llegamos a la caja y pedimos: dos “tres gracias” por favor…El “tres Gracias” son tres pelotas de helado de chocolate con un pirulín de adorno y lluvia de confites. Además lo sirven en un barquito de plástico que me traje pa’la casa. Salimos de allí con la alegría de un niño. El Coppelia está entre las plazas Bolívar y El Venezolano.

Venimos de almorzar en un sitio llamado “Con Cariño” (lo recomiendo) y de verdad te atienden con cariño. Buena comida, ambiente parisino en el corazón de Caracas. Una chica canta bossanova, le acompaña un guitarrista, y otra danza por entre las mesas regalando flores. El gentío se arremolina frente al restaurant para verlas.

con carinoEs barato. Pedimos “Pastel Louise” y te frío de flor de Jamaica. Imagen165 La brisa te bate el pelo y la música invade todos los espacios. La chica que canta pide plata con desenfado y a los que le dan les da el título de “mis patrocinantes”…Apenas es mediodía pero Caracas está, de verdad, hermosa, luminosa, vivible; sol radiante, cielo despejado, clima privilegiado. ¡Es viernes!

Muy cerca está la Casa Natal de El Libertador y también el Museo Bolivariano. Aunque son muchas las veces que hemos ido allí y llevado a nuestros hijos, volvemos por nuestros pasos…

Simón…

El Museo Bolivariano está renovado. Hay cosas de Simón que no había visto o no recuerdo haber visto. Por ejemplo unas zapatillas suyas me llaman la atención, incluso la izquierda tiene el talón aplastado, como cuando te pones un zapato apurada y no terminas de calzártelo…Así quedó: con el talón aplastado y así mismo los metieron en esa caja de cristal. ¡Se me antojan tan pequeños! Me pregunto cómo es que un hombre de su grandeza usó esos zapaticos!!

Estos zapatos no son mios son de Simon Bolivar
Zapatillas de Simón…

Hay allí muchos objetos de Simón: sus charreteras; unos pantalones rojos como de lycra, muy pequeños. Unas botas altas, grises; una casaca elegantísima, gris también; hay un pequeño bolso de mano hecho en terciopelo negro y dorado y una cosa para guardar las pistolas; han rescatado las hojas de afeitar y la leyenda dice algo como: “El Libertador se cuida. Se baña mucho; cuida su cabello y sus dientes; se afeita él mismo cada dos días”

Subimos al segundo piso de la vieja casona y allí están las batallas y los implementos que usó en ellas: hay pistolas, sables, uniformes; cañones y sus balas…Hay también unas cadenas como las que llevaban los esclavos. Se pueden manipular. Son pesadísimas…¡Dios, cómo pesan! Te las pones al cuello, así como a ellos se las ponían. No me imagino cómo pudieron soportar ese peso por días, noches, años enteros…Los grilletes también te los atas a los tobillos. Mover la pierna es casi imposible con eso allí…

Las batallas de Simón

En otro salón dan detalles sobre las batallas. Por ejemplo, cómo atendían a los heridos de la guerra. El 21 de febrero de 1814, Bolívar crea el Hospital de La Victoria, dirigido por el Dr. Miguel Rodríguez. habían tres cirujanos y seis enfermeras para el cuidado de los soldados caídos. Por esos años el temible José Tomás Boves provocó sangrientos enfrentamientos.

En una pared se ubican carteles explicativos de todo lo que costó nuestra independencia y verlo allí parece muy poco pero fueron ocho años de guerras, batallas, muerte y sacrificio. La frase de Chávez “Tenemos Patria” cobra mucho más sentido cuando tomamos conciencia de todo lo que costó llegar hasta nuestros días y que la oposición, esa masa ciega. ignorante y estólida, trata de burlar cuando usa aquello de “tenemos patria pero no papel tualet”…

En Trujillo, Simón lanza su Decreto de Guerra a Muerte, el 15 de junio de 1813. Viene de la Campaña Admirable (14 de mayo de 1813) que inició en San Antonio del Táchira con apenas 600 hombres.

El 30 de septiembre de 1813 tuvo lugar la Batalla de Bárbula, con 500 patriotas; luego la de Vigirima, el 23 de noviembre de ese mismo año y un ejército patriota de 1.700 hombres.

Un par de semanas más tarde, el 5 de diciembre de 1813, se escenifica la Batalla de Araure, con 3.700 soldados y el 12 de febrero de 1814 es la gloriosa Batalla de La Victoria. Ya contábamos con 2.000 patriotas contra 4.000 realistas.

La batalla de San Mateo la libran 2.200 hombres, el 25 de marzo de 1814.

La de San Félix, al mando del General Manuel Piar, con 2.200 soldados patriotas es el 11 de abril de 1817, la misma fecha que aquel aciago año de 2002. Doble victoria: en 1817 y en 2002. El presidente Chávez honraría esta victoria 200 años más tarde, con la “octava estrella” en nuestro tricolor, esa que los “escuálidos” se niegan a reconocer.

Y la magna, la que nos libró del yugo español: Carabobo, el 24 de junio de 1821, al mando de Simón Bolívar con 6.300 hombres…En este cartel colocan el brazalete que llevaban los hombres de nuestro ejército libertador…El mismo que usaron durante la rebelión del 4 de febrero de 1992, Hugo CHávez y sus valientes…

Bueno, todo eso lo podrás ver en ese Museo…En el último piso el recorrido no puede ser más doloroso. Se recrea la enfermedad y muerte de Simón y además podrás ver un video con la exhumación de sus restos y otros detalles. Está el cajón de metal de donde extrajeron su cuerpo para examinarlo a petición del presidente Hugo Chávez…Están también sus últimas proclamas y hasta partes de su testamento (“dejo unas minas en Aroa y unas alhajas…”); se habla de aquel movimiento divisionista La Cosiata (o Revolución de los Morrocoyes); la posterior renuncia de Simón como Presidente de Colombia en un último esfuerzo por preservar la paz. Yo creo que por allí andan los orígenes de la MUD, ya desde allí venían echando varilla…

Hay fragmentos de algunas cartas de Simón donde evidencia sentirse tan mal “que he perdido el gusto por la vida”, decía. “Necesito con mucha urgencia un médico y de ponerme en curación formal para no salir tan pronto de este mundo”, escribió en una misiva a Mariano Montilla el 27 de octubre de 1830…Lo demás es historia conocida.

A través de un facsímil llegó a Caracas la información de su muerte el 5 de febrero de 1831. El fallecimiento del hombre más grande que ha parido Venezuela se ignoró casi por completo y pasaron muchos años antes de que todo el pueblo conociera finalmente la triste noticia…

Queda su enorme legado al cual no rinden honores esas zapatillas que acaso usó para saltar de la cama.

Nuestro Simón murió en Colombia y Hugo Chávez se encargó de visibilizarlo y sembrarlo definitivamente en nuestros corazones, tras años de silencio histórico…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s