Archivos Mensuales: noviembre 2017

El Psuv “sube, sube” (como los precios y el dólar)


En aquellas oficinas del Comité Ejecutivo Nacional de Acción Democrática (CEN de AD), en La Florida, se veían enormes auyamas, colocadas sobre exquisitos platicos de porcelana. Era el único adorno que los adecos ostentaban en sus espacios. Bueno, eso y las revistas hípicas.

Un día le pregunté a Luis Alfaro Ucero (cuando era “caudillo” y antes de que Henry Ramos Allup ayudara a destronarlo) para qué eran esas auyamas (que las había en diferentes tamaños y formas) y él me respondió que eran para la mala suerte…
En esa década de los 90’, justo cuando Hugo Chávez Frías emerge como responsable directo de la implosión de aquel estado de cosas, Acción Democrática era el partido más grande y poderoso de Venezuela, así como lo es el Psuv en este momento.

Lewis Pérez, secretario de organización del partido blanco, cuidaba milímetro a milímetro en una especie de N.A.S.A adeca, a la militancia partidista. Cientos de computadoras guardaban celosamente datos, direcciones, miembros de la familia, etc. algo similar al CLAP de hoy pero sin comida.

AD obtuvo en las elecciones de 1988 tres millones 859 mil votos, seguido por Copei con dos millones 932 mil 277 sufragios. Todo eso lo destrozó Chávez en apenas 10 años.

Ahora el Psuv iguala a AD. “El pueblo adeco se puso la cachucha roja”, me dijo una vez Willian Lara, para significar que invariablemente el Movimiento Quinta República (antes MBR-200) terminaría igual. Después de la Constituyente de 1999, Chávez se planteó un partido único y así fue como nació el Psuv pero algunos han malinterpretado eso de “único” y de manera interesada intentan sembrar la opinión de que no se puede pensar ni actuar distinto.

A estas horas ya la candidatura de Eduardo Samán para la alcaldía del municipio Libertador es un hecho. Hace un par de semanas, todo aquel o aquella que osó manifestarse libremente a favor del ex director del Sapi, recibió su cucharada de ácido chavista: nos llamaron desleales, acusaron a Samán de cuanta cosa se les ocurrió y rápidamente la maquinaria del Psuv, apuntalada por portales web que se presentan como sitios de periodismo de investigación, arremetieron contra quien fuera también presidente del desaparecido Indepabis. Furibundos y sesudos analistas malgastaron su sapiencia para catapultar a la dama y enterrar al vagabundo. El CNE intentó quebrar la alternativa electoral que apoya el PCV y el PPT fuera de la llamada “alianza perfecta”. Le negaron a Samán que su foto aparezca en las tarjetas y así y todo, siguió adelante. El también ex ministro tuvo que plantarse a las puertas del CNE para protestar porque casi lo dejan fuera de la contienda.

Después de todos esos episodios públicos y notorios, Diosdado Cabello, vicepresidente del Psuv, dio una declaración un poco tardía, cuando ya el chavismo más sectario hacía de las suyas en las redes sociales. Como todo un papá, Cabello defendió las otras candidaturas “revolucionarias” y aclaró que él no cazaría esa pelea, dejando a sus compañeros de partido literalmente colgados de la brocha. Hubo gente que hasta habló mal del PCV y ahora guardaron sus insultos y desde los ordenadores no ametrallan pero, caramba, ya mucha agua había pasado debajo de los puentes. Ocurrió como cuando Rafael Lacava, gobernador de Carabobo, dejó correr aquella especie contra su antecesor, Ameliach ¿se acuerdan?. Que si me allanaron mi sala situacional, que si la comida se estaba pudriendo en aquellos galpones, que si pa’ allá que si pa’ acá. Inmediatamente la gente tomó posición y el que salió mal parado fue Ameliach. A los muchos días, Lacava salió con un ardoroso discurso conciliador, quitó al cielo y puso a su “hermano” Ameliach y colorin colorao…Todo era jugando ¿Sí?…

Igual pasó contra Eduardo Samán y vimos entonces cómo la maquinaria del Psuv, tan poderosa como la de AD en sus años más gloriosos, cerró filas en torno a su candidata, ¡como Dios manda!

Haciendo honor a su costoso “jingle”, el Psuv “sube, sube” (como los precios). Hoy por hoy es un partido enorme, como lo fue AD, y hasta usan todas las técnicas electorales: operación mosca, operación galope, operación remate, en fin…El experto electoral Boris Bunimov-Parra, lamentablemente fallecido, dice en su “Introducción a la Sociología Electoral Venezolana”, que buena parte de los cambios de gobierno ocurridos en la Venezuela independiente se produjeron por acciones de fuerza y otros fueron el resultado de decisiones tomadas en el seno del grupo que detentaba el poder.

Bunimov-Parra es de los pocos estudiosos del comportamiento electoral del venezolano y en su estudio decía que la celebración de elecciones en nuestro país se limitaba a ser un trámite meramente formal, un simple acto de ratificación, que venía a confirmar la transferencia de poder. Quizás a eso hemos vuelto: a la transferencia de poder por la vía electoral esperando lo que los gringos llaman efecto “bandwagon”, es decir, que la gente vote por el que aparece como probable vencedor (a) y aquí juegan papel importante las encuestas.

Según sus investigaciones fue después de 1945 cuando las consultas electorales adquieren en Venezuela características de modernidad. En 1946 se celebran comicios para designar una Constituyente y luego en 1947, 1958 y 1963 se eligen Presidentes de la República. Participaban entonces grandes masas de la población “la contienda política es apasionada, desaparece el sistema de elección indirecta (…) las elecciones se transforman en el hecho central”. En 1946 por primera vez votan las mujeres, los analfabetas y los menores de 18 años de edad.

Bueno y en todas esas elecciones el PCV participó habiendo sido fundado en 1931 y es a esa organización política que los chavistas insultan y descalifican por el simple hecho de que está apoyando a Eduardo Samán. Quizás no conocer la historia te hace incurrir en esos excesos ¿no?

Y ahora el Psuv entonces se erige en el partido “más grande de Venezuela y de América Latina” según Diosdado Cabello. Es un partido electoral, clientelar, poderoso, hasta “jingle” tiene y, quizás, haya dejado de lado la discusión programática, ideológica, ética, de tantas elecciones que ha tenido que organizar y ganar…Se ha vuelto “cuantitivista” es decir, puro número y hasta escuchamos al presidente Maduro afirmar que ha convocado al diálogo con la oposición “235 veces” como si sólo con eso bastara…Un legado de Chávez es precisamente el debate, el estudio, la confrontación de ideas, la discusión, el autoanálisis, la crítica, la autocrítica ¿Se ha perdido eso en el Psuv?

Yo solo espero que no apelen también a las auyamas de los adecos. Me faltó completar ese cuento: Alfaro me dijo que la auyama terminaba siendo como un “para rayo” porque recibía las malas energías, entonces había que cambiarla de cuando en cuando ya que se comenzaba a dañar de adentro hacia afuera, signo inequívoco de que al dueño le estaba cayendo la pava pareja. Entonces le pedí que cortara su auyama para ver cómo estaba por dentro… (Continuará…)