Archivo de la etiqueta: Periodismo de frontera

El lema de un periodista en la frontera: “Quiero, puedo y no me da miedo”


Reportaje de la estudiante Jorgely Gafaro, del último año de Comunicación Social de la UBV, como resultado de su viaje de campo a la frontera colombo-venezolana en el estado Táchira

En Venezuela se vivieron momentos de tensión a mediados del año 2015, esto motivado a situaciones irregulares en materia de inseguridad que se incrementaron en gran medida dentro del territorio nacional y provocaron que se activaran las alarmas de que estaban violando la soberanía de la nación las tropas paramilitares.

En este sentido el presidente Nicolás Maduro anuncia el decreto de estado de excepción constitucional, una medida que busca restablecer el orden y la justicia en la frontera con Colombia por el estado de Táchira. A partir de ese momento se hizo un despliegue de un nuevo sistema de seguridad denominado la OLP (Operativo de liberación del pueblo) que se encargaría de desmantelar todas aquellas bandas paramilitares infiltradas en territorio venezolano implicadas en actos delictivos y eliminar los delitos en las regiones fronterizas.

Esto trajo consigo un sinnúmero de situaciones con consecuencias para algunos positivas y negativas: Por una parte el profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela de la sede Táchira, Néstor Tolosa comenta que a raíz de la falta de control en cuanto al acceso de los colombianos a territorio venezolano se produjo en principio una transculturización esto aunado a que las autoridades habían sido muy permisivas en cuanto al trato de la personas pertenecientes a la frontera, viéndose implicados en secuestros, detenciones y asesinatos a personas presuntamente inocentes.

¿Qué hacen los medios al respecto?
Durante un recorrido que hiciéramos en los municipios fronterizos del estado Táchira, como parte del trabajo de campo de la unidad curricular Periodismo en Situación de Conflicto, Preventivo y de Frontera, de la UBV, pudimos constatar que desde el punto de vista comunicacional en la frontera los habitantes se encuentran maniatados debido a la clausura de algunos medios de comunicación, lo que imposibilita que en el territorio venezolano se conozca la situación que se vive en este paraje.

Al respecto Tolosa afirma que en el estado Táchira existen aproximadamente cinco emisoras radiales, de las cuales solo funcionan dos, agrega que los diales y las televisoras que se transmiten a nivel nacional, allí no poseen una amplia cobertura, esto motivado a que se pierde la señal repentinamente. Mientras tanto, el medio por el que se difunden las informaciones más relevantes es a través del celular: el whatssap “El whatssap es lo que nos mantiene comunicados y tiene credibilidad por la seriedad de las personas que conforman los grupos”.

Por otra parte el periodista Gerardo Burgos quien condujo un programa radial difundido por una radio comunitaria llamada Bolivariana Maute 90.5 FM ubicada en San Antonio del Táchira hace mención del tema, “el estado de frontera es opositor, los medios que han circulado tienen la misma línea” por otra parte comenta que los comunicadores sociales que conforman los espacios radiales no poseen los conocimientos básicos que debe tener un comunicador social, “Los que manejan los medios no tienen idea de lo que se debe hacer en un medio de comunicación”, agrega que le dan cabida a contenidos que no son relevantes dentro de un programa radial, los servicios elementales como la falta del luz, de agua, situaciones de inseguridad y otros problemas de interés social no son tomados en cuenta.

Para contrarrestar esta situación, Burgos propone que se dicten talleres y charlas de formación para los comunicadores sociales pertenecientes a esta región. Aunque el tema de la exclusión también hace vida en el estado Táchira, debido a que los comunicadores sociales en casos extremos son censurados “Los periodistas de acá no se sienten capaces de difundir nuevas noticias por miedo a ser excluidos de sus trabajos”.

En el caso de Gerardo es uno de los profesionales que ha mantenido firme su legado “quiero, puedo y no me da miedo” haciendo uso de su profesionalismo para difundir por los medios pertinentes información relevante en materia de frontera. Hace hincapié en que “desde cualquier profesión sin el pueblo no somos nada”, en el caso de los periodistas dice “somos inherentes a la sociedad como la vida misma” por lo que no vacila en hablar de los problemas de los distintos sectores de la frontera ante los medios de comunicación.
Es importante acotar que la emisora Bolivariana Maute 90.5fm en la cual trabajaba Gerardo Burgos se encuentra fuera del aire desde hace dos meses aproximadamente debido a un problema con la caída de la plataforma.

Medios disponibles
Sin embargo, existen otros espacios en los que se les da participación y voz al pueblo y uno de ellos es el programa “La voz del pueblo” conducido por dos habitantes del poblado de Ureña, ubicada en la parroquia Nueva Arcadia “Integración 95.7fm”, un programa de información y opinión dedicado a difundir informaciones de interés social.
En uno de sus programas, en los que se les dio cabida a la población UBV se plantean sugerencias y datos importantes con respecto al cierre de la frontera.

En materia de frontera
En cuanto al cierre de la frontera Freddy Orosco conductor del programa radial “La voz del pueblo” Comenta que el pueblo de Ureña ha sido maltratado por parte de las autoridades encargadas de liderar el pueblo de Ureña, la situación desde su punto de vista se torna complicada debido a que la mano de obra de los productos que entran a este sector pertenece al pueblo de Santander y el pueblo se ha visto limitado a adquirir los productos de primera necesidad que obtenía al pasar la frontera y el costo actual del bolívar en Cúcuta no les permite comprar con facilidad debido a la disparidad cambiaria que existe, situación que no ha querido ver el colombiano.

Por otra parte Elías quien acompaña a Freddy en la conducción del programa “La voz del pueblo” agrega, que el pueblo colombiano es el que se ha visto afectado en mayor medida por el cierre de la frontera, en comparación con el territorio venezolano, esto debido a que varias empresas permanecen cerradas por la falta de compradores “El gobierno colombiano le da libertad a las casas de cambio y colocan el precio del bolívar al precio que les da la gana, hay gran cantidad de empresas cerradas por la ausencia de venezolanos que iban a comprar allí”.

De esta manera se evidencia la atención que requiere el pueblo de la frontera en materia de comunicaciones, pues es preocupante que en un sector con tanta movilización como lo es la frontera, no se conozcan las informaciones que se producen a nivel nacional por la falta de cobertura de las televisoras y emisoras transmitidas en los demás estados del país y que por parte del pueblo venezolano se desconozcan las noticias del acontecer en los pueblos que se encuentran en la frontera con el hermano país colombiano.

Jorgely

Estudiantes de la UBV en el seminario “Realidades de la Frontera” en la sede Táchira. En la foto:  Melissa Rodríguez, Marwis Piñerúa, Mayerling Gonzalez, María Gabriela Pertuz, Winderling Espinoza y Carlos García

corredorhumanitario

Corredor humanitario. Ciudadanos colombianos pasan cada 20 o 30 minutos a su paìs, sin contratiempos

La frontera es una oportunidad no un conflicto


“El periodismo se aprende con los pies”

Reportaje de  la estudiante Winderling Espinoza, del último año de Comunicación Social de la UBV

 

Tal día como el 28 de abril de 2016 comencé mi primer viaje a la frontera colombo-venezolana en San Antonio del Táchira (digo que comencé porque pienso volver) y todo empieza por la Unidad Curricular del Programa de Formación de Grado en Comunicación Social de la Universidad Bolivariana de Venezuela, llamada Periodismo Preventivo en Situación de Conflicto y de Frontera.

Al principio había tomado este viaje como una aventura, como algo que nunca había visto pero que quería ver y que imaginaba como una zona selvática, desolada, donde sólo reinaban narcos y paramilitares armados hasta los dientes.

Inmediatamente toda esa visión negativa fue removida de mi imaginario en el momento en que pisé San Antonio del Táchira y realicé mi recorrido periodístico, porque como dijo Jorge Forero, profesor y ponente del seminario “Realidades de la Frontera”, en la UBV sede Táchira, “… La Geografía se aprende con los pies, el periodismo también se aprende con los pies”., ahora lo veo más que un compromiso de pasar la materia como una responsabilidad de visibilizar los distintos aspectos que se viven en la frontera porque la mayoría de las veces la frontera es considerada como una zona de peligro donde hay conflictos y anomalías por doquier, donde no viven personas civilizadas, donde no hay escuelas, donde no se hacen actividades recreativas, deportivas, donde no hay comunidades mancomunadas como en cualquier otra zona del país.

Por tal motivo decidimos hacer un recorrido por el sector conocido como La Invasión, una comunidad estrecha en la que también se puede trasladar hacia Cúcuta por un camino más arriba, allí habitan familias venezolanas unidas con colombianos y familias colombianas con hijos venezolanos. La comunidad está conformada por una base de Misiones en la que funciona la Misión Ribas, alrededor de siete Consejos Comunales, una escuela de primaria, un terreno donde se practica deporte y otras actividades recreativas, y un pequeño huerto donde cultivan vegetales, así mismo estas familias pudieron exponer su inquietud o su necesidad para la apertura de la frontera ya que fueron separadas de sus familias en el momento del Estado de Excepción.

Ciertamente vale decir  que en esta zona también vive gente común y corriente, gente trabajadora, gente amable y que el contrabando, el paramilitarismo, la legitimación de capitales,  narcotráfico y la prostitución no es un tema de nacionalidades que esta introducido únicamente en la frontera sino que es un tema de clases, es una cultura que ha invadido cualquier otra sociedad por quienes persiguen las riquezas de un territorio y apoyan el terrorismo.

El cierre del paso fronterizo, el pasado 19 de agosto de 2015, fue debido a las distintas irregularidades que se estaban cometiendo allí durante muchos años y que indudablemente requería después de mucho tiempo una medida decisiva. Sin embargo necesitan establecerse más adelante nuevas acciones para que la frontera pueda convertirse en una oportunidad y no en un problema  partiendo del principio de igualdad y reciprocidad a pesar de la carga histórica que tiene la relación entre Colombia y Venezuela a partir de la traición de Santander a Bolívar.

Hasta nuestros días ha sido difícil concretar lazos de hermandad con los gobiernos que ha tenido la República de Colombia en estos últimos años porque nunca han sido sinceros pero que en cambio Venezuela ha sido muy bondadosa con el pueblo colombiano considerándolos como parte de nosotros mismos.

Por otro lado es un deber contrarrestar esa imagen creada por la mediática transnacional encargada de distorsionar a través de una serie de reportes negativos y esto se pudo constatar en el momento en que el presidente Maduro decretó el Estado de Excepción, cuando rápidamente se presentaron los medios colombianos como RCN Noticias, Caracol y el Tiempo al puente fronterizo, evidentemente con el apoyo de voceros políticos de oposición locales aprovechando  la situación, creando miedo y rechazo entre venezolanos y colombianos. Una frontera por donde circulaban diariamente unas cinco mil personas, según la cifra aportada por Jorge Forero. Coordinador de la oficina de Relaciones Internacionales y enlaces de la Gobernación del Edo. Táchira) pero nadie sabe eso.

Finalmente al cabo de tres días de estadía pude darme cuenta el bombardeo de informaciones manipuladas que se fabrican desde Colombia porque un día me dirigí a un pequeño restaurante de comida rápida de la zona para cenar y mientras esperaba el pedido observé el televisor pantalla plasma y para mi sorpresa la sintonía era de RCN, pues esto inmediatamente responde el tema de la dominación mediática internacional y la transculturización en el pueblo de San Antonio de Ureña, por supuesto que no es mera casualidad que allí se sintonicen mas las radios de Cúcuta que las del Táchira, no es casualidad que el vallenato, la cumbia, el reggaetón y la bachata sean el himno nacional en San Antonio por eso creo importante que Conatel evalúe esta situación en cuanto a su funcionamiento requiere ya que considero que este grave problema nos ha ganado la batalla comunicacional en nuestro país.