Periodistas que mueren buscando noticias


Las cifras aportadas son de la Federación Internacional de Periodistas y del Comité Internacional para la protección de Periodistas

En 2014 la lista fue de 20 profesionales de la comunicación, siendo Ucrania el lugar más peligroso para ejercer el periodismo

En 2015: tanto la FIP como el Comité Para la protección de Periodistas reportaron 115 periodistas asesinados en el ejercicio de su oficio

En 2016: según la FIP fueron 93 periodistas asesinados.

En 2017: Al menos 81 periodistas fueron asesinados durante 2017, la mayoría en México donde se registraron 12 homicidios (FIP).

En 2018: según la FIP van 11 periodistas asesinados. En esta cifra aún no se incluyen a los tres trabajadores de la prensa ecuatoriana caídos en Colombia a manos de un grupo disidente de las FARC.

Desde 1992 hasta 2018 se contabilizan 1.285 periodistas fallecidos en el ejercicio de su oficio y por diferentes causas, según reseña la CIJR en su web. Siria y México son los países más peligrosos.

Post actualizado 15/4/2018


Cada Día del Periodista de lo único que se habla en Venezuela es de premios y premiados (los no premiados se quejan y entonces comienzan a esperar el siguiente año a ver qué pasa) pero poco se reflexiona acerca de la importancia del “mejor oficio del mundo”, como le llamó Gabriel García Márquez. Un oficio que cada vez cobra más vidas a causa de las guerras y de situaciones peligrosas que el periodista denuncia, cuenta, narra.

No es usual que la gente piense en cómo es la vida de hombres y mujeres dedicados a reseñar día a día los hechos que conmueven a una sociedad o al mundo entero para mantener informada a una creciente población que hoy por hoy casi ni lee periódicos y prefiere hacer sus propias noticias colgándolas en tuiter o en cualquier otra “red social”.

La profesora de Periodismo Audiovisual en la escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela, Margarita D’Amico, solía decir que a nadie le interesaba saber cómo un periodista logra la noticia pues lo que importa, al final, es lo que se publica. Es decir, el periodista no es el protagonista aunque muchas veces por conseguir la información, termina ofrendando su vida pero eso, acaso, queda como parte de un anecdotario.

La muerte de Virgilio

El 27 de Noviembre de 1992 tuvo lugar el segundo intento de golpe militar de ese año. Temprano en la mañana vimos por TV al célebre “gordito de la franela rosada” convocando a defender la asonada.

Imagen de VTV, 27N 1992

Imagen de VTV, 27N 1992

Los medios se concentraron en las inmediaciones de La Casona, la residencia oficial presidencial, ubicada en La Carlota. La gente de El Universal, Virgilio Fernández y Carmen Carrillo, venía por la autopista del Este, en un carro del periódico y, según narra Carmen, desde la Comandancia General de la República (La Carlota), cerca de La Casona, un militar les disparó. Virgilio y Carmen estaban sentados en el asiento trasero. La misma bala que lo mató la hirió a ella levemente en el cuello. Luego esa bala se le alojó a Virgilio en el estómago. ¡No se pudo hacer nada! Falleció el 27 de noviembre de 1992. Nunca se supo quién y por qué atacaron a un vehículo debidamente identificado de un medio de comunicación.

Cifras escalofriantes

En Ucrania, el 30 de junio de 2014, se registró la muerte del periodista ruso,Anatoli Klián, en cruentos sucesos que los opositores criollos trataron de emular en Venezuela para tumbar el gobierno de Nicolás Maduro, legítimamente constituido según los planes de Maria Corina Machado y Leopoldo López.

Anatoli, de 68 años, veterano camarógrafo que había cubierto muchísimas situaciones de conflicto, dejó de grabar el tiroteo en el cual fue herido de gravedad, cuando ya no podía más. Sus últimas palabras fueron para decir que la cámara se le había quedado dentro del autobús atacado…Porque el periodista es así. Ni siquiera sabe que su vida está en peligro y en el fondo a veces creemos que somos intocables y que un manto invisible nos protege porque realmente nunca formamos parte de ningún conflicto, simplemente lo reseñamos. Por eso en vez de alejarnos del lío corremos hacia él; en vez de protegernos, nos exponemos, buscando la mejor foto, el mejor testimonio. Las cifras de varias ONG que se dedican a sistematizar las agresiones a periodistas arrojan los datos escalofriantes que incluimos al comienzo de este trabajo.

El Comité Para la Protección de Periodistas  (CPJ por sus siglas en inglés) lleva una sistematización de la muerte de periodistas y trabajadores de los medios desde 1992. En 2014 Ucrania era el lugar más peligroso para la prensa. En América Latina hay dos países recurrentes en las estadísticas fatales: México y Colombia. La metodología de esta ONG es bastante estricta pues primero se verifica en qué condiciones muere el periodista y si no se demuestra que fue en el ejercicio de su profesión no lo incluyen en las estadísticas, de allí la disparidad de cifras con otras agrupaciones como la FIP.

Venezuela

En Venezuela, por más que la oposición y los gremios periodísticos alineados con ese sector tratan de hacer ver lo contrario, no existe cultura de matar periodistas tal como lo demuestran los registros de la CPJ que reseñamos a continuación:

Orel Sambrano, ABC de la Semana and Radio América, 16 de enero de 2009, en Valencia, estado Carabobo (sicariato por denuncias de narcotráfico en Carabobo. En su muerte están implicados dos policías)

Jorge Aguirre, Cadena Capriles (El Mundo), 5 de abril de 2006, Caracas, Venezuela (se demostró que lo asesinó un funcionario de PoliChacao siendo Leopoldo López el alcalde)

Jorge Ibraín Tortoza Cruz, Diario 2001, 11 de abril de 2002, Caracas, Venezuela (Muerto en extrañas circunstancias durante el golpe de estado al Presidente Chávez, frente a la estación de Metro Capitolio)

María Verónica Tessari, Colombian Media, 15 de enero de 1993 (herida gravemente por una bomba lacrimógena que lanzó la Policía Metropolitana en la UCV, en marzo de 1992), Caracas, Venezuela

VERO

Periodista María Verónica Tessari al momento de ser herida por una bomba lacrimógena que lanzó a los reporteros la Policía Metropolitana. Fuerte represión policial ordenada por el entonces gobernador de Caracas, Antonio ledezma

Virgilio Fernández, El Universal, 27 de noviembre de 1992, en La Carlota, Caracas, Venezuela

Además incluyen otros periodistas fallecidos en circunstancias “sin confirmar”:

Wilfred Iván Ojeda, El Clarín, 17 de mayo, 2011, La Victoria, Venezuela;

Pierre Fould Gerges, Reporte Diario de la Economía, 2 de junio, 2008, Caracas, Venezuela

Jesús Rafael Flores Rojas, La Región, 23 de agosto, 2006, El Tigre, Venezuela

Mauro Marcano, Radio Maturín, 01 de septiembre de 2004, Maturín, Venezuela (sicariato por denuncias de narcotráfico aunque su nombre no figura en las estadísticas de la CJP. En su muerte están implicados funcionarios militares y policiales vinculados al llamado “Cartel de los Soles”)

En México se reportan 104 periodistas asesinados desde el año 2000. En Honduras, donde se están cumpliendo cinco años del golpe de Estado a Manuel Zelaya, han sido asesinados desde entonces 32 periodistas

Anatoli Klián

Anatoli Klián, periodista muerto en Ucrania

En Chile durante la dictadura de Pinochet la lista de periodistas y estudiantes de periodismo asesinados es larga, según el libro “Morir es la noticia”, del periodista y amigo Ernesto Carmona Ulloa. La valentía de camarógrafos y fotógrafos para denunciar al mundo la barbarie que se cometía en Chile, en pleno golpe a Salvador Allende, quedó plasmada en este video El asesinato en Nicaragua del periodista de ABC, Bill Stewart y de su traductor, Juan Espinoza, durante la dictadura de Anastasio Somoza, fue grabado por su camarógrafo, Jack Clark,  desde la furgoneta que trasladaba a los periodistas. El traductor nicaragüense fue asesinado por otro soldado, momentos antes. El video fue transmitido al mundo desde la habitación 307 del Hotel Intercontinental de Managua. Esa evidencia no sólo desmintió la información oficial de que el reportero y el traductor habían sido ejecutados por soldados sandinistas sino que precipitó la caída de aquella dictadura.

Y cómo no hablar de nuestro Fabricio Ojeda. Fabricio, periodista, reportero de El Nacional, diputado que prefirió renunciar a las dádivas del poder para seguir la lucha política desde las montañas, fue encontrado muerto en su celda del temido SIFA (Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas) el 21 de junio de 1966. La versión oficial asegura que fue suicidio.

Y en Argentina fue el valiente periodista Rodolfo Walsh, ejemplo de lo que es ejercer el periodismo de denuncia desde la clandestinidad, desaparecido a manos de la dictadura argentina, en marzo de 1977. En México ha sido el narcotráfico y las pandillas las que han cobrado las vidas de los trabajadores de la prensa y en los últimos años disminuyó la cifra porque medios y periodistas decidieron “tener más cuidado” al informar, es decir, a veces hay que autoregularse para sobrevivir y entonces se sacrifica la verdad. México, Colombia y Brasil, son catalogados como los países donde más periodistas han sido asesinados. La CPJ ha elaborado un índice de impunidad de 15 países donde esas tres nacionaes latinoamericanas han sido incluidas. Venezuela, para tristeza del actual Colegio Nacional de Periodistas, no figura en esas clasificaciones aunque son persistentes los informes sobre la supuesta falta de libertad de expresión.

En Gaza, durante el último bombardeo israelí murieron al menos 10 periodistas.

En la Universidad Bolivarana de Venezuela se oferta la Unidad Curricular Periodismo en Situación de Conflicto, Preventivo y de Frontera donde entre otras cosas se habla a los estudiantes de manuales de protección. Incluso, los medios de comunicación, invierten recursos en chalecos antibalas, cascos especiales y hasta mascaras de oxígeno. Lo trágico es comprender que esas cosas efectivamente sí se necesitan, pues lastimosamente los periodistas se convierten en blancos de guerra.

El periodista “empotrado”

Con las guerras impulsadas por los Estados Unidos, nació la figura del periodista “embedded” o “empotrado” (asimilado) al ejército norteamericano, es decir, aquel que acompaña a los soldados en las incidencias de la guerra. Sobre esto ha dicho Noam Chomsky: “A ningún periodista honesto le gustaría describirse a sí mismo como empotrado. Decir soy un periodista empotrado es igual a soy un propagandista del gobierno” Y tiene razón Chomsky porque ese periodista sólo dice lo que hacen los soldados norteamericanos. En 1991 usaron ese esquema para cubrir la Guerra del Golfo; antes de eso, Inglaterra embarcó 15 “embedded” para las Malvinas. Igual pasó en la guerra de Irak en 2003. Son mecanismos que fortalecen el aparato propagandístico de Estados Unidos. El primer periodista embedded muerto ne combate fue Michael Kelly, editor de la revista The New Republic. Luego seguirían muchos más, como José Couso, camarógrafo español que murió tras el ataque al Hotel Palestina en la guerra de Irak, en 2003. Son historias que están detrás de las cámaras. A veces me pregunto: ¿sabe la gente cuánto gana un periodista? ¿qué siente? ¿cómo piensa? ¿qué deja de hacer sólo para informar a otros y visibilizar situaciones incómodas?.

Honor y gloria a los y las periodistas del mundo que han muerto cumpliendo con su deber: informar y decir la verdad

 

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7 pensamientos en “Periodistas que mueren buscando noticias

  1. Pingback: En México el verdugo de los periodistas no es el narcotráfico sino el Estado | Interpreta...Que algo queda

  2. Val More

    bastante al dia deberia ….pero si tienes la foto del periodista Anatoli Klián por que no del compatriota Virgilio

    Responder
    1. El Tugurio de Luisana Autor de la entrada

      Si tu tienes fotos de Virgilio mándamelas porque yo no conseguí ni una en google…Tu comentario negativo no aporta nada al debate sobre el tema del post…Y es digno de un escuálido envidioso y amargado, que se escuda en el anonimato (identidades ocultas de Internet, decía Castells) por cobarde…

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