“Maduro debe oír más al pueblo y priorizar la agricultura”


Gaudy García, campesina y agricultora de Monte Carmelo, Sanare: “Yo siempre he dicho que todas las instituciones y los ministerios deberían estar abocados ahorita a la producción de comida porque por la comida nos dominan y la comida no tiene alianza con la burocracia porque el estómago no espera”

Gaudy García es una mujer campesina, agricultora, madre de siete hijos que le han dado 11 nietos. Hace 67 años nació en el caserío Monte Carmelo, parroquia Pío Tamayo, la más poblada del municipio Andrés Eloy Blanco, cuya capital es Sanare, allá en el estado Lara.

sanare

Sanare está ubicado a 1.358 metros sobre el nivel del mar, cerca de la Cordillera de Los Andes. Hace mucho frío. ¡Parece Mérida!

 

Se inició en el cooperativismo siendo muy joven. Fundadora de la Cooperativa La Alianza y después de la Asociación Civil MonCar junto con cinco mujeres más que atienden también una posada turística. Ellas producen una inmejorable salsa de tomate casera y dulces artesanales, pero no han podido conseguir el Registro Sanitario y por eso solo se venden en la zona. Años de papeleo y esfuerzo perdido en el inagotable burocratismo oficial. ¿Será que algún día lo lograrán?

Gaudy arropa con su alegría el trabajo diario. De verbo fácil y discurso contundente, hila sus ideas y habla rápido (como para no olvidar nada) mientras caminamos rumbo a Las Lajitas, por una subida de tierra y empinada que no le quita el aire.

-Todo comenzó en el año 1976 – relata Gaudy- , a raíz de la llegada de una misión religiosa, la congregación de los Hermanos de Foucauld. Son cristianos pero con una visión diferente porque practicaban la Teología de la Liberación y eso nos ayudó a descubrir la verdad sobre el Evangelio, sobre la palabra de Dios, que era letra viva. Fue una convocatoria a la participación, a la reflexión y la espiritualidad. Nos preguntamos entonces ¿Cómo podemos vivir el Evangelio? A través de la conformación de un grupo de trabajo. Después, viendo que ya la convivencia se daba, que era posible soportarnos como personas que era posible la tolerancia y el respeto entonces legalizamos la cooperativa La Alianza.

¿Cuántos años tenías?
– Como 20 años y Omar, el que es mi esposo, 17. Nos mantuvimos en la cooperativa porque nos teníamos como una sola familia. Pero nuestros comienzos fueron muy fuertes porque había que asumir muchos compromisos. Nuestras asambleas duraban hasta tres días porque se tocaban muchos puntos de formación y crecimiento personal. Hacíamos cuatro convivencias al año porque si uno no se reúne, si no se comunica, si no dialoga no tiene la suficiente confianza para poner las cosas en común…Aún hoy nos reunimos todos los viernes… y allí fuimos descubriendo otras cosas como, por ejemplo, cómo el intermediario se aprovecha del productor y del consumidor

¿Ya desde entonces se veía esa tendencia?
– Sí. Eso no se ha modificado y en aquel entonces fuimos creando un sistema
de producción pero también de comercialización. Nos asociamos con la
gente de Barquisimeto, de la feria de consumo familiar porque, como dice mi
esposo, ser productor y comercializador son dos cosas diferentes. Nosotros creamos
un sistema, entregamos los productos en base a una planificación, a unos cupos, a
unos pedidos y así vamos llevando los productos a Barquisimeto.

¿Quiénes se encargan de distribuir eso en Barquisimeto?
– Allá hay una muy buena organización con la feria de consumo familiar que es de Cecosesola, y hay un equipo grandísimo que se encarga de ponerlos en unos galpones enormes. Por ahí pasan creo yo unas 20 mil personas semanalmente y nosotros estamos arrimando a Barquisimeto casi el 70% de las hortalizas que ellos venden allá porque no es solo la Alianza sino el grupo de productores de Bojó, de Monte Carmelo más los de Trujillo que se incorporaron y los de Barinas. Este sistema de producción y comercialización sería bueno replicarlo en todo el país.

¿Qué diferencias puedes establecer entre aquellos comienzos y ahora?
– Ha habido muchos cambios en lo que es la cuestión de la identidad. Por ejemplo los jóvenes de ahorita tienen otras necesidades y el verdadero sentido del cooperativismo como nació ha venido perdiendo fuerza.

¿Por qué?
– La identidad con el trabajo no es la misma que nosotros tuvimos. En esa época no había en Monte Carmelo otra fuente de trabajo y entonces teníamos incorporado el 50% de la mano de obra pero ahora los jóvenes tienen otras necesidades y nos preocupa la generación de relevo y por eso tenemos que reforzar el valor del trabajo en los más jóvenes, el amor por el campo y el conuco, aunque hay algunos que no han querido seguir estudiando porque prefieren trabajar en el campo. Otros principios como la honestidad, el respeto mutuo y la transparencia se han manejado aquí con suficiente autoridad moral.

Sin bachaqueo
En estos tiempos de guerra económica, la producción agrícola de la zona no se detiene y es admirable ver cómo a pesar de todas las adversidades aportan el 70% de hortalizas a las ferias de consumo familiar de Barquisimeto, que cada semana la Central Cooperativa de Servicios Sociales de Lara (CECOSESOLA) organiza.

La Cooperativa La Alianza está conformada por tres comunidades: Bojó, Monte Carmelo y Palo Verde. Las Lajitas es una sección de acopio. “Nosotros éramos una comuna sin saberlo”, dice Gaudy quien ha viajado a Ecuador, Perú y otras regiones a llevar la experiencia socioproductiva de su tierra. Además es impulsora del Día Nacional de la Semilla Campesina, que cada 29 de octubre se celebra en Monte Carmelo desde hace 13 años.

El plan de siembra de Monte Carmelo, Bojó y Las Lajitas incluye repollo, caraota, tomate, calabacín, pepino, brócoli, pimentón, cilantro, ajo porro y cebollín; Barinas aporta plátano, ocumo, ñame y guayaba; Trujillo: coliflor, apio España, brócoli, lechuga y zanahoria. También arriman la papa y la cebolla. Esta última se produce a gran escala en todo Lara y además se vende a precios realmente bajos en comparación con las ventas ambulantes en Caracas. Se pueden conseguir bolsas de dos kilos de cebolla a Bs 100 mil…En efectivo. Para llorar si no los cargas.

El otro asociado que es el caserío Palo Verde, es el encargado de distribuir la comida que se prepara durante las ferias. Allí también funciona la Cooperativa 8 de Marzo, “las mujeres de la pasta”, que produce pasta integral, granola y alimento para aves.
– En esas ferias no se bachaquea nada – dice Gaudy – y es tanta la demanda que ahora comenzamos a vender desde los jueves.

¿Cuáles son sus necesidades?
– A los pequeños y medianos productores nos cuesta conseguir los insumos, pero además nosotros tenemos una Asociación Civil que se llama MonCar, donde producimos salsas y dulces artesanales y no ha sido posible conseguir el Registro Sanitario. Tenemos años en eso pero la burocracia, el papeleo, no nos deja. Solo tenemos un permiso y entonces no podemos vender nuestros productos fuera de esta zona.

Si pudieras hablar con el presidente Maduro ¿qué le dirías?
– Que tenga fortaleza, que confíe en su pueblo pero que oiga más al campesino y que priorice la agricultura. Yo siempre he dicho que todas las instituciones y los ministerios deberían estar abocados ahorita a la producción de comida porque por la comida nos dominan y la comida no tiene alianza con la burocracia porque el estómago no espera.

Teniendo ustedes tanta producción, el CLAP solo ofrece productos importados ¿Qué opinas de eso?
– La guerra económica nos tiene enredados en eso pero también uno nota como productor que muchos insumos no están en Agropatria sino en manos de la mafias y por eso pedimos una revisión exhaustiva del Ministerio de Agricultura y Tierras, de la distribución de los abonos, de los insumos agrícolas. Que nombren una comisión seria, comprometida con los campesinos que somos los que más producimos comida para la gente. La cadena de distribución tiene que revisarse en todos los sentidos porque igualito pasa con las medicinas, Hay que crear un nuevo sistema de comercialización y ser más rigurosos. Hay que tener cuidado con los transgénicos que están llegando en esas cajas del CLAP. Nuestra siembra es completamente natural, libre de pesticidas. Tenemos un banco de semillas.

¿El ministro Castro Soteldo les ha visitado?
– No. Nunca.

¿Qué proponen ustedes?
– Hemos planteado la cadena de producción primaria que vaya con la secundaria, que sería la transformación de esa materia prima que a veces no puede salir al mercado por falta de transporte y otras necesidades. Que se creen pequeñas unidades de producción comunitaria como nosotros para que eso se multiplique.

Queremos un periódico
“Aquí no tenemos radio comunitaria ni tampoco un periódico” dice Gaudy García para quien es necesario “retomar algunas cosas del pasado”.

¿Cuáles cosas?
– Tuvimos un periódico llamado “El Campesino” pero no pudimos sacarlo más por falta de recursos. Apenas salieron tres números. Nos hace falta informar a la comunidad. A eso también hay que echarle agüita y abono o será que empezaremos otra vez a escribir en las lajas con carbón, como hacían antes nuestros abuelos…

De cerca nos escuchan en silencio y con atención los morochos Escalona Betancourt, Juan José y Juan Ramón, promotores culturales, sanareños, y quienes han publicado varios textos que recogen la vivencia de ese pueblo. Ellos son los periodistas de la zona aunque de eso no tienen título pero sí los saberes. A mano escriben sus décimas y dibujan como nadie los días y la historia de esos caseríos, de esas gentes. Le escriben al café, al conuco, a la comuna, a la semilla; a la tierra, al viento y a los árboles. Al arcoirirs, a la luciérnaga y al cocuyo. Antropología oral la llaman ellos en su obra “Maestro Pueblo” donde convocan a una rebelión educativa y humanística.

“Resistencia cultural
Contra esta globalización
Y una gran revolución:
¡Contra el señor capital! (…)”

Así que solo falta el medio porque todo lo demás: periodistas, contenido y ganas ya lo tienen…

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Con los morochos Juan José y Juan Ramón Escalona

Una experiencia con Chávez
“Yo tenía 45 años cuando me gradué de bachiller y entonces me pregunté ¿y nuestros hijos qué? Era 1998 y allí empezó la lucha para construir un liceo. Comenzamos a dar clases en varias casas. MonCar prestó por 10 años su sede pa’ que estudiaran los muchachos, nuestros hijos, nuestros sobrinos, mis nietos. Nosotros éramos maestros ad honorem. Nunca recibimos pero ni un pote de pintura. Hasta bedeles éramos. Esa fue una lucha larga. Un día, en 2010, Erika Farías vino de visita a Sanare y nosotros le entregamos el proyecto para el liceo. A los dos meses me llamó la ministra Isis Ochoa y me dijo que tenía que irme a Caracas porque me iban a dar la autorización para los recursos en un acto con el presidente Chávez. Yo salí a las 5 de la mañana de la casa y a las 7 am ya estaba en Barquisimeto. Me compré un pasaje de avión y me fui pa’ Caracas. Me pusieron unos escoltas jajaja. Cuando llegué me mandaron a sentar en la primera fila del teatro Teresa Carreño (eso está en un Aló Presidente) y yo temblaba porque ¿y si el comandante me preguntaba algo? ¡Qué nervios! Y Chávez me puso a cantarle el cumpleaños a Reyes Reyes. Fue muy emocionante eso”.

Y así nació el Liceo Benita de Jesús García…

La belleza de Monte Carmelo, en Sanare, El Jardín del estado Lara…Mágico viaje

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Nota: el viaje a Monte Carmelo es parte de las actividades del Centro de Formación Ideológica (CFI) y del curso para Investigadores y Difusores del Socialismo Bolivariano, que dirige el profesor William Izarra.

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“Ta’s tirando flechas”


Un artículo de Roberto Carlos Palacios, titulado “Entre la soberbia y la sumisión”, me motivó a escribir estas reflexiones para las cuales tuve que ver por más de dos horas, la reunión que sostuvo el presidente Nicolás Maduro con representantes de las comunas el pasado 7 de junio en este nueva edición de los “diálogos”, retomados a raíz del triunfo del pasado 20 de mayo. Diálogos que de verdad no han dado ningún fruto porque seguimos en la misma pelazón.

Debo decir que ya he estado otras veces en la Plaza Bicentenaria de Miraflores, lugar escogido para el encuentro con el verdadero poder popular, y que para llegar hasta allí hay que caminar un largo trecho pues es la entrada trasera del Palacio de Gobierno. O sea que los comuneros fueron recibidos por la puerta de atrás mientras que los banqueros, reunidos días antes con el Jefe del Estado, entraron por la puerta grande y fueron recibidos en el Salón Sol del Perú. Un acto de alto protocolo donde se exigió traje formal. Allí Maduro no gritó, no silbó, no cantó, como sí lo hizo ante los comuneros y por supuesto tampoco regañó al presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela, Arístides Maza Tirado, con quien fue extremadamente tolerante.

Pero en el acto de los comuneros vimos a un Maduro informal, arrogante, chillón e irrespetuoso y nos dolió ver cómo “bateó” al líder social Junior Mejías, a quien casi le dice “¿Por qué no te callas?”, como hizo el Rey Juan Carlos con Hugo Chávez.

Lo más penoso fue escuchar de labios del presidente “obrero”, la frase “Tas’ tirando flecha, compadre” y yo busqué lo que significa esa expresión:

Tirar Flechas:

Esta expresión además de indicar la acción de lanzar esta arma se usa en forma figurativa en nuestro dialecto para señalar el hecho que alguna persona se encuentre hablando de algo o alguien sin fundamento alguno. Su génesis esconde una carga despectiva, ya que era una forma de decir que los indios no tenían razón. Se usa frecuentemente en la región y también en otras zonas del país. “Dejá de tirar flechas que vos no visteis nada” 
En la serie norteamericana “South Park” suelen usarla para insultar a los negros y en Argentina y México se la tiene como algo muy despectivo para aludir a una persona salvaje e inculta.
Pero la frase es una reminiscencia de la época de la Conquista española, recoge el sentir del conquistador hacia los pobladores que encontró en el llamado Nuevo Mundo y a quienes consideraban flojos, brutos, despojos humanos.
Para rematar, agregó Maduro: “¡Tas tirando flecha de la buena oíste! ¡Premio Guaicaipuro de Oro!”
O sea que “primer presidente chavista”, se burló de los pueblos indígenas, los mismos que Hugo Chávez honró después en la Constitución de 1999 y que llegaron a tener, gracias a Chávez, representación en el gobierno y en los cuerpos de elección popular.
Pero, además, y peor aún, se burló de Guaicaipuro, el cacique de la dignidad, el que murió peleando, el que nos inspira día a día a seguir resistiendo una crisis en la cual el gobierno de Maduro también tiene una gran responsabilidad por sus errores y omisiones.
El “Guaicaipuro de Oro”, aludido también por Maduro en su arenga al comunero, era un premio que se otorgaba a lo mejor de la industria del entretenimiento criollo. Era el “Oscar” venezolano, pues, ya desaparecido como gran parte del talento nacional.
Increíble: vi por TV a un Presidente que critica a los imperios y que levanta la espada de Bolívar, haciéndole bullying a un humilde representante del pueblo…Entonces pensé en Evo Morales y en la lucha milenaria de su pueblo por erradicar para siempre, precisamente, estos actos de desprecio…
Nunca me sonó más hueco el grito: ¡Comuna o Nada!

 

Adiós, María Ángela


Aquel día vi en vivo el talk show que nos tenía preparado la Organización de Estados Americanos. Lo vi por Internet, a través de un canal de esos de youtube donde han empleado a periodistas venezolanas que, irónicamente, privilegiaban a los voceros y voceras “antivenezolanos”.

Mientras observaba las imágenes, los elegantes salones, las flores, los trajes de los asistentes, evocaba las palabras de Chávez sobre la inutilidad de ese organismo y entonces busqué en la web alguna información sobre cuánto nos cuesta mantener esa cosa.

La OEA consume actualmente un presupuesto de 84,8 millones de dólares que salen del PIB de los 34 países miembros. Imagínense, con los problemas económicos y sociales que tenemos en nuestra América, encima hay que apartar un porcentaje ¡para que Luis Almagro se compre sus corbatas!.

El que más aporta (of course) es Estados Unidos, con 59% de la cuota, (le siguen Canadá, México, Brasil, Argentina y Chile) pero desde 2013 “el imperio” venía sacándole el cuerpo al asunto al considerar entonces que la OEA era “inoperante” y que no tenía sentido gastar tanto en una organización que discute temas “sin relevancia”. Incluso en 2016 se abstuvo en la votación propuesta por Luis Almagro para incrementar las cuotas en un 3% (Venezuela y Bolivia lo rechazaron, junto a Brasil, Canadá, El Salvador y Nicaragua).

No obstante Mr. Mike Pompeo, de plácemes como estaba en la última sesión, reconoció (ahora sí) que la OEA necesita más atención y comprometió a su país a ser más “generoso”.

Claro, esa posición tan altruista obedecía a que durante la 48 Asamblea General se esperaba un nuevo golpe contra Venezuela. Aquí un pequeño inciso para decir que a nosotros nos toca una cuota de 2,1% y tenemos, por cierto, una deuda gigante, más de 8 millones de dólares. ¿Nos iremos con la cabuya en la pata?

Los cabildeos de EEUU y el llamado grupo de Lima eran evidentes para arreglar una votación con la cual se pretendía liquidar a la revolución bolivariana. De modo que se alteraron procedimientos y se apuraron resoluciones, tal como lo advirtió el canciller de San Vicente y Las Granadinas, Camilo Gonsalves cuando dijo que “el derecho internacional es muy importante para los pequeños estados y el procedimiento porque si no fuera por ello no existiríamos”.

Y allí estaba Colombia (que le aporta a la OEA menos que Venezuela, 1,3%) con su flamante representante, María Ángela Holguín, una de las más activas. Sostuvo no menos de 12 minireuniones buscando forzar una posición con países que aún no tenían decisión sobre Venezuela. Sin mucha paciencia para la prensa, con el rostro cansado, sudoroso y pálido, desaliñada y sin el glamour de otros tiempos, cuando era “panita” de Nicolás Maduro y de Hugo Chávez, la también ex embajadora de Colombia en Venezuela, fue pieza clave en el fuerte lobby estadounidense.

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María Holguín declara a las periodistas venezolanas

Las dos veces que el canciller venezolano, Jorge Arreaza, intervino para responder a su discurso lastimero y quejumbroso, de cómo han recibido a millones de migrantes venezolanos que son un peligro sanitario para “la región”, ella, como buena santanderiana, se retiró del salón y nos recordó al “por qué no te callas” del hoy maltrecho Rey de España.

“No me vaya a responder que ustedes han atendido a muchos colombianos eso lo sabemos y siempre le hemos agradecido las puertas abiertas que tuvo Venezuela en la década de los 60 70 y 80” dijo Holguín dirigiéndose a Arreaza. Pero no lo escuchó en su réplica. Salió del salón y se encerró unos minutos en el tocador de damas (adonde la siguieron las periodistas venezolanas a quienes espantó con un dejo de fastidio) porque las palabras del joven diplomático le dolían en los oídos y le laceraban la conciencia.

Quizás pensó que ya termina el gobierno de Santos y la guerra en su país (más bien la “paz de los sepulcros”) no cesa ni los “daños colaterales” como el asesinato de los periodistas del diario El Comercio, en la frontera con Ecuador, cuya responsabilidad no han querido compartir con el gobierno entreguista de Lenin Moreno; ella, María Ángela, preocupada por los muertos de las guarimbas en Nicaragua, aunque en Colombia siguen matando líderes sociales y continúan apareciendo fosas comunes donde, según la Fiscalía colombiana, han hallado más de nueve mil cadáveres, un horror solo comparado con el Holocausto nazi o a la barbarie de Pol Pot en Camboya.

Ese día ella se despidió de la OEA pero pese a tanto esfuerzo no pudo entregar la tarea completa a su verdadero jefe, Mike Pence. Por eso desde esta tierra de gracia le decimos: Adiós, María Ángela, no pudiste con Venezuela. Nos toca ahora librar nuestra propia guerra aquí adentro…

Nota: para más información sobre las finanzas de la OEA pinche aquí

 

¡Adopte un Banquerito! O la llorona de Maza Tirado


Hoy escribo sobre lo vivido en estos días de crisis profunda, de enormes necesidades y sufrimiento. El presidente Nicolás Maduro fue reelecto el 20 de mayo y en ese proceso yo (si me permiten la primera persona) participé con mi voto, lo cual me da pleno derecho (y a los seis millones y pico que salimos a votar) a no guardarnos las cosas, a decirlas.

Me preocupó ver cómo en uno de los “diálogos” (donde, por cierto, no han convidado al pueblo), un adeco de vieja data, llamado Arístides Maza Tirado, presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV), sobreviviente del jurassik park criollo, ducho en maniobras que históricamente han beneficiado a su sector pudo, en menos de 15 minutos, solicitar, entre otras cosas, el diferimiento “por 90 días” de la reconversión monetaria “porque aunque hemos hecho todos los esfuerzos no estamos preparados” y una revisión de las tasas de interés “porque con una inflación como la que tenemos las tasas de interés del 24% son muy bajas hay que ajustarlas progresivamente”.

Maza sabe que la gente está comprando con las tarjetas de crédito porque los precios son incontenibles, pero él dice que “No hay nada más barato que un crédito bancario” y entonces eso hay que revisarlo. También sabe que la reconversión es necesaria, como se lo dijo Maduro, pero ¿quién garantiza que en 90 días no seguirán negociando con nuestro papel moneda?. Maza Tirado y su claque de banqueros, todos elegantes y perfumados, no fueron a dialogar sino a pedir y a llorar. Acaso estaban los mismos que mancillaron la Casa del Pueblo aquel 11 de abril de 2002.

Nos llama la atención que llegaron con una carta a nombre del “General” Wilmar Castro Soteldo, detalle que deslizó el presidente Maduro muy elegantemente. Arístides Maza agarró confianza y se permitió decir que esa reconversión prácticamente era medio chimba y que mejor había sido la de Chávez. Todo eso delante de unos ministros que no hallaban dónde poner los ojos, a sabiendas de que no hicieron bien la tarea.

Maduro manejó bien su cosa. No cayó en provocaciones (aún) pero ya quedó mal en una de sus promesas fundamentales: “Llueva, truene o relampaguee, la reconversión monetaria va el 4 de junio”.

Maza Tirado tuvo mucho qué ver en el hundimiento de Carlos Andrés Pérez y después en el de Luis Alfaro Ucero, muy de la mano de Henry Ramos Allup, con los llamados “amos del valle” y cerraron filas para proteger sus intereses financieros, económicos, y preservar el estado burgués que cada día, lamentablemente, se fortalece más.

Los del diálogo son los mismos que abonaron la crisis bancaria de 1994 y disfrutaron los auxilios financieros (porque Maza ha sido presidente de la ABV tres veces y cuando no es presidente es su vicepresidente) Por eso casi lloro cuando el también dueño del Banco Caroní, dijo que la banca privada estaba haciendo un sacrificio supremo para poder enfrentar esta guerra económica (¡donde él mismo tiene sus manos metidas!).

Al final por poco pide un aplauso por el “monumental” esfuerzo que hacen en estos difíciles tiempos. Pobrecitos ellos, los banqueros, los únicos que ganaron real parejo en 2017, los que tienen las mafias que trafican con nuestros billetes (Manos de Papel), los que fijan el precio del dólar criminal; los que dieron a Lilian Tintori Bs 200 millones en efectivo cuando el pueblo hacía colas “monumentales” para conseguir piches 10 mil bolívares.

Total que ese diálogo se me pareció mucho a esta joya escrita por Eduardo Galeano: ¡Adopte un banquerito!:

“En el año 2008, se fue a pique la Bolsa de Nueva York. Días histéricos, días históricos: los banqueros, que son los más peligrosos asaltantes de bancos, habían desvalijado sus empresas, aunque jamás fueron filmados por las cámaras de vigilancia y ninguna alarma sonó. Y ya no hubo manera de evitar el derrumbe general. El mundo entero se desplomó, y hasta la luna tuvo miedo de perder su trabajo y verse obligada a buscar otro cielo.

Los magos de Wall Street, expertos en la venta de castillos en el aire, robaron millones de casas y de empleos, pero sólo un banquero fue a la cárcel. Los demás imploraron a gritos una ayudita por amor de Dios y recibieron, por mérito de sus afanes, la mayor recompensa jamás otorgada en la historia humana.

Ese dineral hubiera alcanzado para dar de comer a todos los hambrientos del mundo, con postre incluido, de aquí a la eternidad. A nadie se le ocurrió la idea”. (Los Hijos de Los Días, 2012)

Simplemente Evio: la Sierra de Perijá también lo llora


“Quisiera estar con todos los niños, los vivos y los muertos. ¿Quien hará justicia por ellos? Allah!!” (Evio Di Marzo)

“La música es un lenguaje de amor que no tiene fronteras y el músico es naturalmente un socialista” (Evio Di Marzo, 2012)

Cantautor, amigo, hermano, esposo, hijo, padre…Hombre cabal. Musulmán…

Asesinado en una calle de Caracas. Víctima del hampa desbordada. Ya no podemos callar. Ya no podemos seguir disimulando. Venezuela está a merced del hampa. Ayer fue Evio, pero hoy serán otros, otras, ante la pasmosa inacción del gobierno. Me da risa escuchar a las autoridades decir que relanzarán los “cuadrantes de paz” ¿otra vez?

Pero es que el hombre que nos quitaron era un ser especial. Tal como lo dice el siguiente texto:

Evio Di Marzo,  Selva de Perijá, territorio y el gran  Cacique Sabino.

Evio, cantautor, militante de la izquierda del pueblo. De desprendida militancia en pro de las luchas de los pueblos del mundo. De los pueblos pobres amenazados por las fuerzas imperiales que los esclavizan y los empobrecen. Evio Siempre Evio.

Viviéndote en tu música y en tus afiches. Quisiste mucho a Chávez al igual que el Cacique Yukpa Sabino Romero Izarra.

Fue el 31 de octubre de 2008, si mal no recuerdo, cuando cantó Evio en el Teatro Baralt de Maracaibo por las aguas, bosques y Pueblos Indígenas de la Sierra de Perijá, amenazados por los ganaderos y la explicación del carbón. Lo trajo el músico Daniel Rojas de Capirugete.

De nuevo en agosto de 2009, cuando Sabino y su grupo tenían ocupadas varias haciendas del Yaza y el Ejército y la GNB tenían cercado y secuestrado a todos los moradores indígenas y no permitían entrar ni salir por los caminos de la cuenca del Yaza. Esta orden genocida la había dado el General Izquierdo Torres comandante del Fuerte Macoa, hoy Ministro de Frontera.

Venía Di Marzo a cantar en la comunidad Chaktapa donde vivía Sabino en el piedemonte de la Sierra de Perijá. En aquel entonces, Sabino, los Yukpa del Yaza y unos 50 compañeros y compañeras de todo el país fueron reprimidos y reprimidas por la fuerza militar comandada por el General Gerardo Izquierdo Torres, dos compañeros heridos y tres detenidos, dos compañeras de Caracas y Maracaibo y un compañero de Táchira. En este lugar, en la comunidad Chaktapa, fue donde 4 años después llegó el cineasta Carlos Azpúrua a entrevistar a Sabino para hacer una película, días antes de ser asesinado por los ganaderos de GADEMA. En esta oportunidad no pudo cantar Evio. La violencia ganadera militar no lo permitieron.

Evio Di Marzo le volvió a cantar a la Sierra en Caracas, en el Teatro Río Caribe el 18 de febrero de 2017 para recoger fondos para el impulso del Eco Museo Comunitario Yalayalamaana a orillas del río Socuy.

Nos duele mucho la muerte del hermano  Evio Di Marzo.

La Sierra está de luto

Sociedad Homo et Natura

In Memoriam (Alfredo Sadel)

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Evio también acompañó la causa de Alcedo Mora, dirigente chavista merideño desaparecido, presuntamente, por denunciar corrupción.

“CARNEYFRIJOL”

Di Marzo no ocultaba sus críticas al gobierno de Nicolás Maduro. El presidente Chávez, en cambio, admiraba su música. El cantante llegó a tener una pizzería frente a la Plaza Bolívar y la Casa Amarilla, en el centro de Caracas. Pero en vez de Evio´s Pizza (como se llamaba en Los Palos Grandes, por razones obvias) él le puso un nombre criollito: CARNEYFRIJOL (parodiando al “Carnegie Hall” de Nueva York).

Esto es en… CARNEYFRIJOL

Allí se comía sabrosísimo (no solo pizza) y vendía a precios muy solidarios. “Esto es comida ecléctica”, decía, porque combinaba platos muy autóctonos con cocina “musiú”. El sitio siempre estaba a reventar, había que hacer cola para entrar porque también un conjunto musical animaba a la clientela. Evio lo atendía personalmente y solo verlo corriendo de mesa en mesa era un espectáculo. CARNEYFRIJOL fue la referencia obligada para la desaparecida “Ruta Nocturna” de Caracas, cuando todavía se podía caminar, parrandear y hasta amanecer por el centro de la ciudad (cosa que ya es historia en la revolución de Nicolás Maduro y de Érika Farías, hay que decirlo)

Pero Chávez murió y años después, en 2013, le quitaron el local para montar un comedor popular que llamaron “Venezuela Nutritiva” y que si usted pasa por allí hoy no verá nada. La última vez que hablé con Evio fue en un localcito que le dieron aledaño al glorioso CARNEYFRIJOL. Se le aguaron sus ojos contándome. Yo no sabía que le habían destronado de allí y llevé a unos periodistas gringos amigos que estaban de visita en Caracas a conocer lo de Evio. Me quedé atónita cuando vi eso pelao. Pregunté y me dijeron “eso lo mudaron pa’llá”, señalando unos metros más arriba…Mis colegas no entendían, tampoco les conté…

Ayer se decían muchas cosas. La gente impactada por su asesinato esperaba que el “poder” no secuestrara la muerte de Evio porque él era diversidad. Las autoridades prometiendo que darán con los asesinos son una parodia como la del Carnegie Hall. ¿Ya para qué darán con los asesinos? eso no devolverá a Evio a su familia. declaran eso porque quien murió es un cantante famoso, hermano de otro artista, Yordano. Pero ¿quién encontrará a los que asesinaron a tantos desconocidos? ¿Por qué ese oportunismo burocrático de decir: “y juro que hallaremos a los responsables”? Ah, claro. Es para pescar titulares en los medios…

Venezuela es un sitio inhóspito…En eso lo han convertido y lloro escribiendo esto…

La oposición (eso no es gente) publicó en redes sociales mensajes de odio y hasta se alegraron “porque murió un chavista” tal como se recoge en esta reseña

En Venezuela no hay respeto ya por la condición humana. Desear la muerte por tu condición política, ideológica, de raza o de género, es una característica del “escualidismo”, nombre que Hugo Chávez, con mucho tino le dio a esa cosa que llaman “oposición”.

Su martirio nos debe enseñar algo

Cierro con esto que dijo un compañero: “Evio di Marzo creyente musulmán, murió en Ramadán (que en 2018 se inicia desde la tarde del miércoles 16 de mayo hasta la tarde del jueves 14 de junio). Venía saliendo de los rezos nocturnos (cuando lo asesinan) y eso lo convierte en un mártir de Dios para decirle algo al mundo. Dios utilizó la vida de Evio, su martirio, como mensaje. ¿Qué quiere decir su muerte? todo es para aprender y este terrible dolor nos debe enseñar algo…”

Nos queda su música y su legado 

Su genio

La crisis venezolana en historias: viacrucis en el transporte público (2)


Esta mañana me tocó ir en buseta a una cita médica. Era en Chuao la cosa. Esperé en la parada como 40 minutos. Al fin llegó la buseta. Full de gente. Cuando pagué con dos billetes de mil y 500 bs en billetes de 50, el colector solo aceptó los dos de mil y los de Bs 50 volvieron al bolsillo de mi chaqueta. De regreso hice una cola para el transporte. Como me pasó eso con los billetes, de una vez preparé solo dos billetes de mil. Cuando divisamos la buseta empezó la empujadera. Me puse pilas y a empellones subí. Entonces, me agarré del pantalón de un señor y ¡ay! le rompí la correa…Sin culpa, claro…La cosa es que casi me voy pa’trás con el pedazo de correa en la mano pero el gentío que pugnaba por entrar me sostuvo y me volvió a embarcar entre carcajadas. Una vez dentro, todavía con el pedazo de correa en la mano, me di cuenta de que su dueño no se había percatado de lo ocurrido y la mitad del accesorio, que obviamente ya estaba en las últimas, le colgaba de manera muy poco glamorosa en el pantalón. Los demás pasajeros vieron todo y aquello causó mucha risa pero nadie dijo nada al señor. Cuando me bajé le devolví el pedazo de correa y solo dijo “gracias”. Quizás se dio cuenta después (una correa para caballero en mercado libre cuesta entre Bs 4 y 17 millones).

Desearía que el ministro Carlos Osorio (responsable de la Misión Transporte) viviera solo una de las peripecias que cada día sufre el pueblo en el transporte público…De pana…Cuando salí de aquella buseta la vi de lejos y yo misma quedé sorprendida…¿Cómo diablos me pude montar ahí? Diossss…