“Cayapa” mediática contra Venezuela


Estamos saliendo de una semana durante la cual pudimos ver, sentir y digerir y una nueva cayapa mediática contra Venezuela, orquestada desde fuera y liderada por ciertos medios de comunicación que hacen coro a la oposición criolla ya que ésta, en sí misma, ha demostrado que su poder de convocatoria no va más allá de los ordenadores y celulares “inteligentes”, es decir, no tienen “calle”.

Esa debilidad les lleva a desarrollar otras “salidas”. Se configuró comunicacionalmente una saturación brutal de información negativa sobre diversos aspectos de la vida nacional y dirigida especialmente a la máxima dirigencia del proceso bolivariano. Tan intensa fue esa “cayapa”, a través de todos los formatos de la comunicación, que, más bien, puede estar operando el efecto contrario en este tipo de estrategia, es decir, o ya no hacen daño los mensajes (son repetitivos) o sus efectos se revierten contra los emisores. La gente se pregunta: “ajá ¿y ahora qué me vas a contar?”, e incluso hablan de eso mientras hacen su cola para comprar productos.

Este tipo de saturación de información negativa, dirigida a descalificar y deslegitimar a un sector mediante una cadena de acusaciones no corroboradas y sin ninguna consecuencia, es usada para distraer a las masas e impedir que accedan a la información realmente importante, la que tiene que ver con su calidad de vida. El objetivo es que la gente no tenga la capacidad de poder internalizar todo lo que le cuentan, para causarle estrés, ansiedad, miedo y detrás de eso rabia.

El primero en desatar críticas contra el presidente Nicolás Maduro,  fue el New York Times, en un editorial donde se entremezclan elementos de la crisis económica de Venezuela con la prisión del dirigente de Voluntad Popular, Leopoldo López, anteponiendo “las colas” como eje central del discurso. Panfletario por los adjetivos descalificativos que usa contra los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro, los mismos que a diario profiere la oposición criolla. ¿Casualidad?.

Luego, el 27 de enero, fue el diario ABC, de España, que lanzó versiones recogidas supuestamente por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York a un ex escolta del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, el capitán de fragata Leamsy Salazar, quien le habría acusado ante esas instancias de ser el “cabecilla” del llamado “cartel de los Soles”.

ABC cita “fuentes cercanas” a una investigación cuyo origen inicial es el ex magistrado Eladio Aponte Aponte, prófugo de la justicia venezolana, pero agrega datos que el medio asume como ciertos sin ninguna investigación previa del corresponsal en Washington, Emili Blasco. La “información” fue asumida como “cierta” y rebotada cual copia y calco en, al menos, 16 diarios de Europa y América, y multiplicada en más de 30 portales web en cuestión de minutos, según arqueo de medios que hemos realizado.

Por si fuera poco, tanto el editorial del NYT como la versión del ABC posicionaron “etiquetas” en tuiter y redifusiones en Facebook, Whatssap, SMS, etc., de #DiosdadoNarcotraficante junto a “Salazar” y “Soles” por dos días consecutivos superaron las 400 mil mentions (menciones) en tuiter de Venezuela y países como España, Panamá, Costa Rica y sur de los Estados Unidos. La oposición antivenezolana encontró en las redes una nueva oportunidad para “santificar” versiones periodísticas no confirmadas, arremeter contra la dignidad de personas cuya culpabilidad en los hechos no está demostrada, y avalar posiciones opináticas tendenciosas, sin ningún valor argumental.

El 28 de enero, se inició la Cumbre de la Celac en Costa Rica, y la participación de Venezuela se vio enmarcada en los efectos causados por esas tendencias de prensa. El presidente Nicolás Maduro denunció acciones en su contra, preparadas en suelo costarricense, que ese gobierno dijo desconocer. Pero el majunchismo tico, acaso olvidándose de la IV Flota Norteamericana presente en sus costas, y de la indudable influencia ideológica que EEUU aún ejerce por esos lares, arremetió desde la Universidad de Costa Rica, alentado por el “pacifista” Oscar Arias (quien paralelamente difundió un “comunicado”), contra Nicolás Maduro y Evo Morales, particularmente, montando una vergonzosa guarimba, importada “from Chacao”.

No obstante Venezuela logró en la CELAC un importante apoyo político, incluido el reconocimiento, de manera unánime, de la guerra económica que sazona la crisis actual en la Patria de Bolívar.

El sábado 31 de enero, para debilitar el consenso de la Celac que favoreció a Venezuela, el cierre fue con broche de oro y no podía CNN quedar fuera de esta “cayapa” mediática y entonces correspondió el turno a la señora Patricia Janiot, quien coronó los “Conclu” de Fernando del Rincón cuya vida, por lo visto, no tendría sentido de no existir este maravilloso país llamado Venezuela y, of course, el candidato eterno Henrique Capriles.

La colombiana Janiot, invitada por el alcalde del municipio Sucre, Carlos Ocariz, durante el programa “La Venezuela del Siglo XXI”, entrevistó a los bachaqueros que venden con sobreprecio en la redoma de Petare, pero fue incapaz de mencionar que son sus paisanos. Nada dijo del contrabando de gasolina y productos regulados venezolanos que sale hacia su país por la frontera e ignoró, olímpicamente, el basurero que se traga a los petareños gracias a la ineficiencia de su anfitrión, el alcalde Ocariz.

El mismo sábado 31 de enero, CNN transmitió una entrevista con otro prófugo de la justicia venezolana, el ex director de Defensa Civil, Antonio Rivero, quien, enfundado en un elegante abrigo, se pasea por las calles de New York, asegurando que el “régimen” de Nicolás Maduro lo persigue. El periodista le preguntó si es cierto que está implicado en los hechos que provocaron la muerte de nueve personas y más de 70 heridos. Rivero lo negó tras decir que lleva 11 meses “en la clandestinidad” neoyorquina…

Medios poderosos cartelizados todos para azuzar un desenlace fatal en Venezuela a través del periodismo de guerra que ejercen. Una cayapa mediática que fue sofocada por los colectivos comunicacionales chavistas que posicionaron en tuiter las etiquetas #PatriciaJaniotFascista y #ABCdelFascismo así como #DiosdadoApoyoTotal, que alcanzaron casi las 300 mil menciones en tuiter.

Epílogo: señores de ABC, New York Times, CNN, etc: ¡prueba superada! Y acá estamos, esperando la próxima cayapa, “bachaqueros del periodismo”.

Cayapa: conjunto de personas que arremete contra alguien indefenso (RAE)

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