PROCLAMA DE PERIODISTAS Y COMUNICADORES POPULARES AL PUEBLO VENEZOLANO. LA MISERIA HUMANA EN LOS COMERCIANTES DE LA INFORMACIÓN


La vileza que evidencia el tratamiento informativo de un grupo de medios nacionales, a los que se unen ciertas agencias internacionales, sobre la salud del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, reelecto por la voluntad de la Venezuela profunda, auténtica, genuina, originaria, nos muestra de manera meridiana que estamos ante la práctica sistemática del fascismo, de la perturbación, del odio, del desprecio que la burguesía destila contra nuestro pueblo. Ellos tienen objetivos muy precisos. Las constantes campañas de panfletos nacionales e internacionales como El Universal, El Nacional, 2001, Últimas Noticias, ABC, El País, Miami Herald, televisoras como CNN, NT24; Antena3, Globovisión, en complicidad con redes sociales, son la muestra de la tergiversación porque no comunican la verdad:

No  desean informar; se trata de mentir.
No se orientan a interpretar; se trata de tergiversar.
No buscan aclarar dudas; se trata de sembrarlas.
No educan para la libertad, se trata de secuestrarla
No fortalecen la espiritualidad, se trata de envilecerla
No aman a la Patria sino que promueven el odio hacia ella.

Destruyen, hurtan, falsean, calumnian, vilipendian, corrompen, acosan.

Enjuician, sentencian y condenan impunemente, cual poder espurio.

Practican la indignidad como premisa.

El abismo, que constantemente impulsa esta miseria hacia la nada, es el averno en el que permanecen por los siglos de los siglos. Los opinadores de oficio, voceros del odio, destilan su veneno para desinformar, burlarse de la preocupación del pueblo y generar angustia y dolor en la gente, jugando con sus sentimientos.

Cuando esta conjura de necios mediocres, mensajeros de la muerte, traicionan a la tierra donde germinó su propia vida, sirven cual lacayos a los abominables intereses que mantienen a los pueblos del mundo subyugados, hasta apoderarse de sus almas…ya nada se puede hacer más que señalarlos con nuestro consciente y profundo aborrecimiento y desprecio.

Las mujeres y los hombres dignos y honestos de la Patria que el Comandante Hugo Chávez Frías rescató y nos devolvió, hoy seguimos nutriéndola, con la pasión libertaria,  el pensamiento y la palabra bolivariana.

Esto no es un ejercicio de retórica sobre la miseria de aquellas corporaciones mediáticas, nacionales e internacionales, que cosifican al hombre, a la mujer, al país. Es una disección de lo que son estos grupos empresariales.

!Exigimos como pueblo venezolano el debido respeto, exigimos como país el reconocimiento al Presidente de la Nación, aquejado de salud y en proceso de recuperación!

!Exigimos que se diga la verdad y no se confunda con las mentiras! El gobierno venezolano asumió dar la información oportuna e inmediata desde que fue sometido a intervención quirúrgica el Comandante Chávez, pero esas corporaciones mediáticas y sus marionetas buscan siempre la tergiversación y la mentira.

¡ES UNA DENUNCIA EN VOZ ALTA! que suscribimos rotundamente periodistas, comunicadores y pueblo en general, ante el irrespeto a los venezolanos y a otras naciones solidarias que estamos alertas para emprender todas las acciones que sean necesarias.

 

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4 pensamientos en “PROCLAMA DE PERIODISTAS Y COMUNICADORES POPULARES AL PUEBLO VENEZOLANO. LA MISERIA HUMANA EN LOS COMERCIANTES DE LA INFORMACIÓN

  1. El año pasado escribí, cuando se divulgó por primera vez la enfermedad del presidente Hugo Chávez, un artículo de opinión sobre hasta qué punto se puede mantener en secreto los problemas de salud de los funcionarios públicos y expresé que me interesaba saber si era cierto o no que Morel Rodríguez sufría de una enfermedad que lo obligaba a salir constantemente de Margarita, como se rumoreaba por allí.
    Eso causó un gran revuelo porque nadie en la isla se atrevía a mencionar un tema considerado tabú. Fui tildada de muchas cosas por colegas y margariteños adheridos a la gestión de Morel.
    Pienso que las mismas susceptibilidades se han levantado en las últimas semanas sobre la salud de Chávez. Todo el que cuestione o quiera saber más allá de las escuetas notas oficiales, es fustigado e insultado vulgarmente por las redes sociales manejadas por grupos partidarios a la Revolución Bolivariana.
    Como periodista, siento la responsabilidad de cuestionar informaciones oficiales que no pueden ser verificadas independientemente. Es mi derecho y obligación. A mi me enseñaron que la primera fuente de un periodista son sus ojos, sus oídos. Si eso no es posible, siempre es necesario tener una prueba.
    Pienso que se ha especulado de manera grosera sobre la salud del primer mandatario, pero también creo que el manejo oficial sobre el tema ha sido pobre, sobre todo para los que no creemos a ciegas en los políticos (de ningún color).
    Cuando leo afirmaciones como la que difundes en el comunicado “Destruyen, hurtan, falsean, calumnian, vilipendian, corrompen, acosan. Enjuician, sentencian y condenan impunemente, cual poder espurio. Practican la indignidad como premisa”, no puedo dejar de preguntarme ¿Será que creen que Granma y el Minci son los paladines de la verdad?
    No me cansaré de preguntar y de objetar las informaciones chucutas emanadas por el Minci, aún cuando el actual ministro es mi amigo personal.
    Los rumores y las seudoinformaciones que brotan como manantiales en las cuentas de Twitter de la oposición tienen su origen en la desinformación oficial y en la ausencia de informes médicos independientes.
    Los periodistas y comunicadores populares están en su derecho de proclamar lo que deseen. Yo no me anoto en ese lote. Vivo en Nueva Esparta después de recorrer el mundo y comprender que no hay mejor país que el mío. He trabajado en medios internacionales, nacionales, locales, digitales y mi conciencia está tranquila.
    Pero no deja de preocuparme el verbo encendido y los insultos ante el que se atreve a cuestionar, o el que simplemente no cree en las versiones oficiales.
    Tal y como lo dije hace año y medio en el artículo sobre Morel, creo que los ciudadanos tenemos derecho a conocer de buena fuente el estado de salud de los funcionarios elegidos popularmente. Y mucho más, en el caso de un presidente.
    Querer saber no significa desear lo peor. En mi caso personal, pienso que el mejor escenario para Venezuela es que Chávez recupere su salud y asuma la conducción del país. No me cabe la menor duda eso.
    Lo demás son especulaciones, de la derecha y de la izquierda. De los que aman al presidente y de los que lo detestan. Y eso no es bueno para nadie.

  2. Hola Mariángela, qué gusto me da poder compartir contigo de nuevo después de tantos años sin vernos. Respondo tarde a tu comentario porque estuve hospitalizada hasta ayer.
    Coincido contigo en el hecho de que la información oficial sobre la salud del Presidente Chávez ha venido manejándose de manera errática, aunque desde el Minci, Ernesto Villegas quien también es mi amigo, hizo un intento por regularizar y asumir de manera oficial la estrategia comunicacional. Comenzaron bien los comunicados pero de repente se desvió la información y lejos de ser partes informativos se convirtieron en posiciones políticas e, incluso, Ernesto dejó de ofrecerlos cediendo ese espacio a Nicolás Maduro o a Jorge Arreaza. Noté que cuando salieron los primeros comunicados, los mensajes de tuiter del tal @marquina04, de Bocaranda y otros mermaron pero después se reforzaron cuando los partes dejaron de ser informativos….
    En eso te concedo la razón. Llegué a proponer que Villegas se trasladara a Cuba unos días como ministro de Información para dirigir personalmente la estrategia pero creo que ha sido de los pocos funcionarios que no ha ido a la isla.
    Lo otro Mariángela tengo que rebatirlo porque la enfermedad del Presidente, que no ha sido ningún secreto porque el propio Chávez se encargó de dar a conocer la noticia al país y al mundo, ha sido manipulada desde diversas fuentes ocultas, sin guardar el más mínimo respeto al Jefe del Estado y a su familia. Los medios de comunicación en Venezuela son ahora actores políticos de modo que son “ojos y oídos” de informaciones interesadas y no desprovistas de una intencionalidad malsana. Eso hay que repudiarlo de manera contundente. Los medios españoles ABC y el País han dado informaciones que no se corresponden con la verdad. Los medios venezolanos, periodistas como Bocaranda o Berenice Gómez califican al Presidente como “el enfermo”, “el dictador”, “el expresidente”, han vilipendiado su privacidad y la de su familia sin compasión, y eso es inaceptable. En días pasados, el movimiento Periodismo Necesario le demostró a Eleazar Díaz Rangel, periódicos en mano, todos los titulares manipuladores y tendenciosos en el tratamiento de la enfermedad del tema en Últimas Noticias. Fue una investigación que hicimos para que, de manera “científica” se den cuenta de lo que están haciendo.
    En todos los años que trabajé como reportera (muchos, por cierto y en diversos gobiernos) nunca vi tal ensañamiento de los medios con ningún mandatario. Llegué a ser jefe de la página política de El Nacional y viví en carne propia las presiones de los sectores políticos y económicos del país. Muchas veces me obligaron a callar informaciones, a “suavizarlas”. Esos medios, por ejemplo,lograron que la prmera reforma constitucional emprendida por rafael Caldera, se echara en el olvido, al impedir en el Congreso que avanzaran artículos en contra de la manipulación, de la acumulación monopólica de medios…Nadie me lo contó. Lo viví y lo escribí para Economía HOY.
    Con Chávez han sido implacables y es porque este proceso de cambios no ha sido ningún maquillaje, ha sido estructural y eso ha tocado intereses de fondo. Los medios de comunicación no están cumpliendo la función de mediación entre el poder y la sociedad. Por eso suscribí la proclama del MPN.
    Por último, estoy de acuerdo en que se ha mermado el acceso a la información oficial, cosa que tampoco es nueva en Venezuela, pero esto también tiene que ver con el permanente ataque de los medios a todo lo que hace el gobierno. No se hace investigación, no se citan fuentes, no se hace periodismo de interpretación, se hace periodismo opinático, sesgado y eso para mí NO es PERIODISMO. Se ha demostrado que periodistas como Alicia Larotta o Ibéyise Pacheco mintieron en informaciones. Tuvieron que desmentirse públicamente para que las sanciones no fuesen más severas. Yo en el caso de ellas hubiese abandonado el periodismo para dedicarme a otra cosa.
    En fin, es un tema para debatir y que dicho sea de paso, después de muchos años es cuando sale a la luz pública. Desde 1989, cuando hubo el Caracazo, el periodismo venezolano se quedó corto, fue arropado por ese hecho y entró en una etapa muy oscura, es ejemplo de lo que no se debe hacer en un oficio que según García Márquez, es el “mejor del mundo”.
    Saludos cariñosos, Mariángela. Gracias por leer este humilde espacio de tu amiga de siempre.
    L.

    • Querida Luisana. Espero que ya estés como “una uva” para seguir batallando desde tus trincheras.
      Estoy de acuerdo contigo en todo lo que dices sobre las presiones de los medios para manejar las informaciones a su conveniencia. Yo lo he visto de cerca pero no me ha tocado ser ejecutante porque no he sido jefa.
      Las veces que me obligaron a escribir algo con lo que no estuve de acuerdo, retiré mi firma y me permitieron hacerlo. Total, al medio le importaba poco mi respaldo y lo que le interesaba era atacar a un banco para que perdiera la confianza de los ahorristas. Aunque era obvio que la institución tenía rabo de paja, yo no tenía pruebas para publicar una información que podía generar un retiro masivo de fondos.
      El tema de la salud presidencial es muy particular porque los abusos provienen de todas partes. Ciertamente pienso que ninguna convalecencia de un presidente ha sido objeto de tanta atención mediática como la enfermedad de Chávez y creo que el primero que abusó de su situación fue el mismo presidente al usar la enfermedad para sacar partido político.
      Sé lo que es el cáncer. He tenido pérdidas muy cercanas y dolorosas en los últimos años y mi papá atravesó un proceso largo de recuperación después de ser operado de cáncer de próstata. Me sentí acongojada, vulnerable, aturdida por una parte, y por la otra debía ser fuerte y tener claridad para tomar decisiones vitales en el tratamiento de mi padre.
      Insisto que el caso de Chávez es peculiar porque él no es cualquier presidente. Es el padre de un proceso político y tiene un peso enorme en la psique nacional. Despierta lealtades y ataques extremos.
      Por eso me molesta el pésimo manejo del gobierno sobre un asunto tan delicado y me dio un patatús cuando Ernesto dijo que había venezolanos morbosos que lo queremos es saber hasta el mínimo detalle lo que le sucede al presidente y eso sólo le compete a su familia. No dudo que hay gente que goza con el dolor ajeno, pero creo que la gran mayoría de los venezolanos (chavistas y opositores) lo que queremos es información veraz y comprobable. El asunto de hasta dónde se debe informar se debería debatir, pero eso no es posible. No ha habido ni una sola rueda de prensa sobre la salud presidencial desde la última operación de Chávez. Por eso aplaudí que el TSJ permitiera las preguntas de la prensa cuando se pronunció esta semana, aunque quedé sin entender la mitad de la sentencia.
      Como comunicadora intento frenar mis impulsos de engancharme en una pataleta verbal cuando me siento ignorada como ciudadana porque lo importante de este momento, como en cualquier otra crisis, es que aprendamos algo y maduremos.
      La disidencia, la pluralidad, la crítica son fundamentales en democracia. Espacios virtuales como este son muy importantes porque personas con posiciones diversas pueden intercambiar ideas y debatir desde el respeto.
      Te mando un fuerte abrazo. No tengo que decirte que tengo en alta estima tus opiniones. Me encantaría compartir contigo y tus estudiantes algunas de mis experiencias personales y profesionales que me han hecho crecer como periodista. La capacidad de ver matices es vital para los futuros comunicadores.

      Mariángela

  3. Mariángela me encantaría llevarte a mis clases. No sé si vives en Caracas, pero si estás en Margarita allá también tenemos Comunicación Social y vale la pena que hagamos un conversatorio…Gracias de nuevo por escribirme…Seguiremos compartiendo…
    Sólo una cosa: no creo que Chávez haya usado su enfermedad para sacar partido político de eso pues no lo necesita por el apoyo tan contundente, demostrado en muchas elecciones y en el hecho de que el chavismo “prendió” en Venezuela, cual chispa que incendió la pradera (MaoTse Tung), Chávez simplemente tiende a controlar todo, desconfía y quiso él mismo asumr sus partes médicos, pero decir que usó eso como bandera política es una inferencia peligrosa…
    Un abrazo, querida amiga

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