¿Por qué Nicolás Maduro? El discurso de Pepe Mujica


Mucha gente se pregunta por qué razón el presidente Chávez decidió nombrar como sustituto al actual Vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro, en el caso de que se produzca una falta absoluta por causa del cáncer que padece desde hace más de un año.

Interpretar esta decisón ha sido duro para el pueblo venezolano pues se ha tomado como la “última voluntad” de Hugo Chávez para dejar las cosas encaminadas si llega a ocurrir lo que él mismo llamó el pasado 9 de diciembre, una “falta absoluta”.

presidente-chavez-twitter

Así como pronunció la frase que le dio a conocer el 4-F de 1992, Chávez, asumiendo la responsabilidad sobre su propia vida, giró instrucciones para que nadie se vuelva loco y el país pueda soportar, en lo posible, un acontecimiento que también, como aquel febrero, dividirá la historia.

Para los teóricos de la ciencia política, la toma de decisiones se define simplemente como “un acto de elegir entre alternativas posibles sobre las cuales existe incertidumbre” y aunque la salida seleccionada no signifique el logro de todos los objetivos, ésta se asume como la mejor solución disponible (Strauss,1970). Los escenarios que se plantean en una eventual ausencia absoluta del presidente de la República, tendrían consecuencias más nefastas para Venezuela si, efectivamente, Chávez no hubiese pensado también en una mesa servida de soluciones…

Más allá de las preferencias de la gente, más allá de que nos guste o no nos guste Maduro; más allá de la muy simplista afirmación que se ha dejado escuchar en discusiones privadas donde se cuestiona la “imposición” de esa figura, está esa racionalidad y el realismo con los cuales Chávez está asumiendo este difícil momento después de evaluar, seguramente, todos los escenarios y  candidatos posibles. El sólo hecho de admitir públicamente la posibilidad de un no regreso, implica un proceso de aceptación de su situación y una visión y madurez política que pocos tienen.

Chávez pensó en todo: pensó en lo que ahora significa Venezuela no sólo para la región latinoamericana sino para el mundo; pensó en las contradicciones políticas e ideológicas del Psuv y en sus antagonismos no resueltos; pensó en las acciones de la derecha criolla y en su perfecta comunión con el pensamiento imperial; pensó en las posibles candidaturas de la Mesa de la Unidad…Pero, especialmente pensó en el poco tiempo que queda para parir un liderazgo capaz de sustituirlo a él…

Nicolás Maduro ha sido blanco de burlas porque en su curriculum no oculta el oficio de chofer de autobús, algo que no se cala la meritocracia de esa derecha sifrina y fascista que votó por Herique Capriles Radonsky; incluso ser moreno en Venezuela y peor aún con rasgos indígenas, es un delito para ese sector mantuano de nuestra sociedad. Pero en el cuadro de honor de la dirigencia revolucionaria, aún cuando no tenga todo el apoyo del Psuv, Maduro exhibe un perfil internacional reconocido, experiencia en políticas públicas tras seis años como Canciller y otro tanto en la Asamblea Nacional,  y un discurso hasta cierto punto conciliador, negociador, mediador, necesario si sobreviene una etapa de crisis.

Reiteramos: Chávez pensó en todo. Además se conoce de memoria la Constitución. La recitó el 8 de diciembre cuando nos sorprendió a todos con esa entereza y ánimo de hierro. A sabiendas de su situación, con una mezcla de racionalidad y emotividad, seguro de esa conexión que como nadie ha tenido con el pueblo, y aún sin dejar de lado la esperanza, Chávez testó en vida y con ello blindó la seguridad institucional de Venezuela.

El mejor escenario para el país, desde luego es que Chávez reasuma su mandato, como garantía de paz y estabilidad, lo cual esperamos, pues esta loca oposición tampoco ha perdido el rumbo sin el Presidente Chávez y ha comenzado a extrañarlo. ¡Sì! A extrañarlo…!

El presidente de Uruguay José “Pepe” Mujica, en un breve pero contundente discurso el pasado 10 de enero, en el acto de juramentación del pueblo venezolano en homenaje al presidente Chávez, tocó los corazones de todos pero debemos interpretar esas palabras en su justa medida, sin buscarle más intención que la de un buen revolucionario con muchas horas de vuelo:

Compañeros, esta tarde sobran las palabras, y cuando sobran los sentimientos, las palabras no los traducen. Permítanme callarme la boca, porque tengo muchos años, he visto muchas manifestaciones como ésta y se me llena el alma de recuerdos y de
nombres que no están y yo respeto. Por encima de todo hay un hombre que está dando una batalla por la vida y está en el corazón de ustedes, eso es lo que tiene sentido,
pero si mañana no está, unidad, paz y trabajo…”

En diciembre, el presidente Chávez demostró confianza en su pueblo, en la Patria que ahora sí tenemos, en las instituciones que él mismo promovió y que están contenidas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, porque esta revolución “prendió” cual chispa que, parafraseando a Mao Tse Tung, incendió la pradera el 4F de 1992, o antes, el 27F de 1989…

Imagen

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s